Los trabajadores públicos se concentraron pasadas las 18.00 horas
frente al edificio que alberga el hemiciclo vigilados por los
efectivos de la Policía Nacional que habitualmente se ocupan de la
seguridad del mismo. Allí, algunos
lanzaron huevos contra la escalinata de la puerta
principal.
Después de gritar consignas como
"Un bote, dos botes, diputado el que no bote" o
"Menos robar y más trabajar",
los concentrados tomaron la carrera de San Jerónimo y cortaron el
tráfico en el Paseo del Prado para después encaminarse hacia
Cibeles, donde protagonizaron una sentada en medio de la glorieta.
Policías, bomberos ataviados con sus cascos de faena y camisetas
con el lema "Bomberos de Madrid
bajo mínimos", profesores, desempleados y trabajadores de
otros colectivos han estado coreando consignas
como "Tenemos familia",
"El próximo parado que sea un diputado o "derechos laborales y
sociales".
Han cantando también "Hasta los
huevos, estamos hasta los huevos" y algunos, en
declaraciones a los periodistas, han dicho que los ciudadanos tienen
que salir a la calle y "estar dispuestos para la lucha".
Yo no digo que no se tengan que
hacer ajustes, pero primero que los políticos se bajen el
sueldo", ha señalado una joven, quien ha dicho que no pertenecía al
movimiento del 15-M ni había sido convocada
por ninguna organización y se mostraba dispuesta a acudir
cada día al Congreso para denunciar.
Tras la protesta frente al Congreso, los manifestantes
han cortado el tráfico en el Paseo del Prado en dirección a
la calle Génova donde se han concentrado
frente a la sede del PP.
Los manifestantes no portaban ninguna pancarta ni exhibían banderas,
aunque muchos de ellos hacían sonar silbatos y bocinas
constantemente.
La sede del Partido Popular permaneció en todo momento
fuertemente custodiada por agentes de las unidades de intervención
policial. Precisamente, como hay policías entre los concentrados,
muchos de ellos han animado a sus
compañeros a sumarse a la marcha y han charlado de forma
distendida con los uniformados.
Tras comunicarles los antidisturbios que
tenían orden de cargar si no se disolvían, los
manifestantes regresaron a la plaza de Colón donde se dispersaron
sin mayores incidentes.