Schettino se encuentra actualmente
en arresto domiciliario bajo la acusación de homicidio
involuntario múltiple, naufragio y abandono de la nave.
El crucero Costa Concordia, con más de 4.200 personas a
bordo, encalló frente a
las costas de la isla del Giglio después de impactar contra un
escollo, debido a que se salió de
la ruta y se acercó a la costa.
Un reclamo publicitario
Según las declaraciones del abogado en los días pasados,
Schettino asegura que avisó a la compañía naviera Costa Cruceros
tras el impacto y que el hecho de salirse de ruta para realizar lo
que se llama "un saludo" a la isla estaba autorizado, ya que se
suele hacer por motivos de
publicidad.
Los fiscales de Grosseto, en el centro de Italia, que conducen
las investigaciones escucharon este lunes al comandante de la
Capitanía de Puerto de Livorno, Gregorio Di Falco, que ordenó en
varias conversaciones telefónicas a Schettino que
regresase a la nave para
coordinar las tareas de salvamento de los pasajeros.
La nave oceanográfica de la Marina militar italiana tiene
previsto llegar a la isla de Giglio para ocuparse de
sondear el fondo marino en
búsqueda de la veintena de personas que continúan desaparecidas.
Este fin de semana se localizaron dos cuerpos más entre los
restos del crucero, con lo que se
eleva a 13 el número de víctimas mortales del naufragio.