Una mujer de unos 25 años, de nacionalidad
moldava, estuvo sentada en la sala contigua al puente de mando del
crucero
Costa
Concordia cuando ocurrió el naufragio de la nave frente a la Isla
italiana de Giglio. Las autoridades
locales vienen investigando por qué estaba en un lugar reservado
para la tripulación del barco y su relación con el capitán
del navío, Francesco Schettino, quien es sindico como el principal
responsable de la tragedia.
La rubia y bella mujer identificada como
Dominika Cermortan, apareció hoy en la televisión moldava
Journal TV y aseguró que era
parte de la tripulación del barco, sin embargo, las pesquisas
preliminares arrojaron que su nombre no aparece en ninguno
de los registros de personal.
Cermortan
reconoció que estuvo cenando con el capitán en el momento en que la
nave colisionó contra las formaciones rocosas, sin embargo,
defendió la maniobra de Schettino que, según ella, salvó a millares
de personas. “Creo que ha desarrollado un trabajo extraordinario,
toda la tripulación es solidaria con él y piensa que
ha salvado a más de 3,000
personas”, dijo a los medios italianos.
La joven, quien narró que pudo llegar a un
bote salvavidas y ayudar a otros pasajeros durante el naufragio,
será interrogada por la Fiscalía de
Grosseto, que investiga el hecho y pretende armar el rompecabezas
de lo que sucedió exactamente en el puente de mando cuando el Costa
Concordia zozobró.

DE VUELTA
AL PUEBLO
Por su parte Schettino, quien ahora es llamado el “capitán cobarde”
por abandonar la nave cuando aún había pasajeros a bordo, llegó a su
pueblo, Meta di Sorrento, con una escolta policial.
Contrariamente a lo que podría
pensarse, fue recibido de forma cálida y multitudinaria,
pues sus paisanos los consideran un héroe por haber evitado una
tragedia mayor.
Schettino debe cumplir arresto
domiciliario hasta que concluyan las averiguaciones. La versión del
capitán es que no escapó de la tragedia, sino que cayó sobre un bote
de salvataje de manera casual.