CONSEJOS PARA EVITAR
ENGORDAR EN LA RELACION DE PAREJA
Una relación feliz es como un sofá de lujo, te hace sentir
segura, cálida y cómoda, pero demasiado tiempo “tumbada” puede
hacerte engordar. Además, nadie es inmune a este efecto, de hecho,
la actriz Eva Longoria ha admitido que subió un poco de peso tras su
matrimonio con Tony Parker, incluso declaró que la causa era que
estaba enamorada y no tenía que probar nunca más.
¿Es inevitable engordar en el momento que formalizamos una
relación o podemos evitar la trampa?
A continuación podrás encontrar una serie de consejos y trucos que
te ayudarán a formalizar la relación sin ganar ni un kilo.
Qué SÍ hacer…
1. Dosificar la salidas
Si tus planes de pareja son cenar todas las noches en restaurantes,
que no te extrañe que tu cintura sea más ancha, encima si los
acompañas de desayunos en la cama, aperitivos en el cine, picnics en
el parque, comida, comida, comida… Desde luego, que por buen
metabolismo que tengas, si todas las citas conllevan comida,
acabarán haciéndote coger unos kilos de más.
Solución: combina los planes de “comida” con rutas por la
montaña, paseos por el parque, bailar en la disco así como presta
más atención al menú y buscar comida menos grasa. Además, tienes que
retomar tus hábitos previos a tu pareja, si antes no tenías sobre
peso, ¿por qué ahora sí?
2. Sé honesta con lo que ingieres
No dejes que tu pareja se interponga entre tus hábitos alimenticios
ni tus preocupaciones por el peso. Es cierto, que jamás debe ser una
obsesión, pero sí algo a lo que prestar atención.
Solución: Puedes pesarte una vez por semana, el lunes a
primera hora para tener frescos los planes del fin de semana y
planificar el siguiente acorde a ello.
3. Presta atención al tamaño de las porciones
Esto es particularmente más relevante para las mujeres que llevan
más tiempo en una relación larga. Las parejas suelen tender a
consumir porciones similares, lo que significa olvidar la diferencia
entre metabolismos. Por ejemplo, si buscas la cantidad de calorías
recomendadas para hombres y mujeres observarás que para ellos la
cantidad es superior que para ellas, así que sí dosificamos en
función de los hombres, las mujeres estarán engullendo más calorías
de las que son capaces de quemar.
Solución: dosifica las porciones al metabolismo de mujer,
si él se queda con hambre, que repita.
4. Cocinar en pareja
Las parejas salen a comer a los restaurantes más que los solteros,
sin embargo, tienen menos actividades sociales, es decir, emplean
también más tiempo en vegetar frente a la televisión. Lo que, por
supuesto, se traduce en menos ejercicio y estar más cerca de la
nevera.
Solución: la solución consiste en cocinar en pareja
alimentos saludables de manera que compartáis el mismo tiempo y
espacio que si de un restaurante se tratara, incluso más divertido,
por la variedad de menú que podréis preparar. Además de su
consiguiente ahorro.
5. Hacer ejercicio en pareja
Ir a pasear por el parque el domingo por la tarde o comprar un par
de bicicletas para salir por el campo, o inscribirse a clases de (…)
juntos. Además de que su salud física mejorará, vuestra vida sexual
se beneficiará aprovechando la buena condición física, así como se
fortalecerá vuestra relación por incrementar tiempo juntos.
Solución: Busca una tabla de ejercicios que combine
actividades al aire libre para dos.
6. Echar imaginación a los regalos
Olvídate ya de los comunes bombones, chocolates, dulces… Empieza a
regalar cosas que impliquen tiempo, creatividad y un toque de
personalidad, para que solo pueda ser para la otra persona, no para
cualquiera. Tanto tu pareja como tu cuerpo estarán agradecidos.
Solución: Apúntate a clases de manualidades.
Qué NO hacer…
7. No confíes solo en la fuerza de voluntad
No solo la unión cómoda y confortable hace estragos en tu peso,
también se deben evitar estos hábitos cuando pretendes conquistar.
La relación de conquista es inversamente proporcional a la ingesta:
a medida que se incrementa tu peso disminuye el porcentaje de éxito
de la conquista.
Solución: Recupera la atención que prestabas a lo que comías.
8. No dejar de cuidar el aspecto físico
¿No es demasiado presuntuoso por tu parte el pensar que nuestra
pareja no quiera vernos sexy y atractivos? Si no piensas así, ¿por
qué no actúas en consecuencia? Llega un momento que piensas que ya
puedes comer lo que quieras guiado por una voz interior que dice: te
quiere por cómo eres por dentro, no por fuera. Y esto es cierto,
pero no es la razón para descuidar nuestro aspecto externo. De esta
actitud se pueden derivar problemas de autoestima y de relaciones
sexuales.
Solución: Prepárate un baño relajante con burbujas y
después úntate crema por todo el cuerpo. Rescata el placer de
cuidarte.
9. No cambies tus hábitos alimenticios para satisfacer a
tu pareja
Dietistas de la Universidad de Newcastle han demostrado que las
mujeres casadas aumentan de peso porque comen más grasa, azúcares y
“comida basura”, como sus parejas. Al mismo tiempo, otro estudio
muestra que las mujeres engordan cuando se casa y adelgazan cuando
se separan, porque ya no se ven influenciadas por los hábitos
alimenticios de sus parejas. Si eres de la clase de mujeres que
siempre ha prestado mucha atención a lo que come, no dejes de lado
esta costumbre. Por otro lado, a menos que tus hábitos sean
destructivos y obsesivos, tu pareja deberá respetarlos porque son
parte de ti.
Solución: Planea y organiza semanalmente el menú diario de
comidas.
10. No utilices la comida como excusa

Muchas personas se resguardan del estrés y los conflictos tras la
comida. Es un error que conllevará otros problemas como la baja
autoestima, la falta de confianza, etc.
Solución: En vez de huir a la caja de galletas tras una
discusión, afronta el problema e intenta encontrar una solución. Si
tu nivel de estrés diario es elevado, busca una actividad de
relajación, pero no descanses abrazada al chocolate.
11. No te rindas a la primera muestra de aumento de peso
Todos estos consejos y pautas pueden ayudar a mantenerte en forma y
continuar con tu, pero no te dejes llevar. Si eres feliz en tu
relación, eso es en última instancia, lo más importante. No te
pongas hecho una furia si los helados del parque y las copas de la
disco te han hecho ganar unos kilos, la felicidad es la salud y lo
que importa a largo plazo.
Solución: Recapacita y sopesa cómo te encuentras de ánimo y
si esos kilos son de felicidad o de amargura.
De todas maneras lo más importante no es el peso, es la felicidad.
Si está a gusto con tu pareja y todo te parece maravilloso que más
da haber ganado unos kilillos. Fuente
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