Investigadores del Harvard School of Public Health de Boston, en
Estados Unidos, aseguran que el
consumo de carne roja en exceso puede estar asociado con un
mayor riesgo de mortalidad por
enfermedad cardiovascular y cáncer.
Así se desprende de los resultados de una investigación publicado
en 'Archives of Internal Medicine',
después de analizar los datos de dos estudios prospectivos, que
incluyeron a más de 37.000 hombres
y 83.000 mujeres. Durante los 28 años de seguimiento que
incluían los estudios, se documentaron 23.926 muertes, entre ellos
5.910 por enfermedades cardiovasculares y 9.464 por cáncer.
El doctor David Chaparro, médico especialista en Medicina
Interna, asegura que "es cierto que la carne roja es muy rica en
proteínas pero también es la que
más grasa tiene, lo que aumenta el riesgo de padecer enfermedades
cardiovasculares y de un incremento del colesterol. Pero
también hay que tener en cuenta la predisposición del consumidor y
el tratamiento de base de esa
carne, su calidad". Y añade: "No es lo mismo una carne
tratada con piensos que con forraje natural".
En este sentido, y teniendo en cuenta que en general el consumo
de carne roja en exceso es mala para todo el mundo, sí es cierto que
"el que tenga mayor predisposición
a sufrir un cáncer, lo desarrollará con menos dosis de esta carne.
O el que esté más predispuesto a sufrir problemas de colesterol, los
desarrollará antes".
Dos dosis a la semana
El doctor asegura que lo mejor para estar sanos es consumir
dos dosis de carne roja a la
semana, "a lo sumo tres". Es decir, dos filetes de 150 gram
os
a la semana. Este tipo de carne es la que proviene de los
cuadrúpedos (cordero, ciervo, ternera...).
Como todo, lo más recomendable
es la dieta mediterránea, en la que prima la variedad. Hay
estudios que corroboran que hay una mayor predisposición a
desarrollar una diabetes en consumidores de carne roja preparada
(como las salchichas) o que hay cánceres de esófago más
predispuestos en consumidores de
carne roja no industrializada (como los chuletones). Pero
para esto se necesita esta predisposición del paciente.
También es sabido que la parte
carbonizada de la carne roja que se usa para las barbacoas aumenta
el riesgo, en gente susceptible, a desarrollar cánceres.