Siria reconoció este lunes que posee armas químicas y biológicas,
pero a renglón seguido aseguró que no serán utilizadas “durante la
actual crisis”. Solo las empleará “en caso de agresión extranjera”.
Serían los generales los que tomarían tal decisión.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores sirio, Jihad Al
Maqdisi, irrumpió en el debate, que se desarrolla en Israel y
Estados Unidos, sobre el uso que podría dar Damasco a las armas de
destrucción masiva que posee el régimen del presidente, Bachar el
Asad.
A diferencia del régimen de Saddam Husein en Irak, que aseguró en
2003 haber destruido tales artefactos, Al Maqdissi no solo confirma
que Damasco posee armas químicas sino que anuncia que también obran
en su poder armas biológicas. Hasta ahora solo se sospechaba que
disponía de armas químicas.
El régimen sirio no suscribió el convenio internacional que
prohíbe el uso, la producción y el almacenamiento de las armas
químicas adoptado en París en 1992.
El mensaje del portavoz de Exteriores es aparentemente
conciliador, señalan fuentes diplomáticas, no solo porque promete no
utilizarlas en la guerra civil sino que asegura que “están
almacenadas y custodiadas por las fuerzas armadas sirias”, es decir,
que no corren el riesgo de perderse.
Una segunda lectura de sus palabras incita a ser menos optimista,
precisan las mismas fuentes. El portavoz no indicó de qué índole
podría ser la “agresión exterior” a la que sí debería responder con
su arsenal químico o biológico. ¿Se refería a una intervención
occidental o basta con la presencia en su territorio de guerrilleros
islamistas?
La televisión siria mostró este lunes imágenes rodadas en el
suburbio damasquino de Qaboun en las que se veían los cuerpos sin
vida de milicianos de Egipto, Jordania, Túnez y Libia que habían
viajado a Siria para luchar junto con el Ejército Sirio Libre,
compuesto ante todo de desertores. Su documentación ha sido colgada
en varias webs sirias.
Al Maqdissi advirtió además de que potencias extranjeras podrían
proporcionar armas no convencionales a “grupos terroristas” que
actúan en Siria. El objetivo sería “golpear al sistema político
sirio mediante el uso de bombas o minas con sustancias biológicas
que explotarían en algún pueblo para después poder acusar a las
fuerzas sirias de ser las responsables”.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, reiteró su
preocupación el domingo, ante las cámaras del programa Fox News
Today, porque el “colapso del régimen” sirio deje los depósitos
de armas no convencionales de Siria sin vigilancia y estás caigan en
manos de Hezbolá, la milicia chií libanesa, e incluso de
terroristas. Israel ha mantenido conversaciones con EEUU sobre la
posibilidad de efectuar una intervención militar puntual en Siria
para destruir esas armas.
Maqdisi ha calificado de "interferencia flagrante" en los asuntos
internos de Siria la propuesta de la Liga Árabe de que el presidente
El Asad renuncie al poder para resolver el conflicto abierto hace 16
meses. El órgano que engloba a los países árabes ha propuesto El
Asad una "salida segura" para él y su familia con la condición de
que abandone el poder lo antes posible, según han acordado sus
ministros de Exteriores en una reunión el domingo por la noche en
Doha (Catar).
En el comunicado final publicado durante la madrugada del lunes,
los ministros piden a El Asad que "renuncie al poder" y le aseguran
que "la Liga Árabe contribuirá a asegurarle a él y a su familia una
salida segura" con la intención de "poner fin al derramamiento de
sangre, preservar la unidad de Siria y garantizar una transición
pacífica del poder" en ese país, también miembro de la Liga.
El primer ministro catarí, Hamad bin Jassim bin Jaber al Thani,ha
explicado tras la reunión que los ministros habían pedido a la
oposición y al Ejército de Liberación Sirio (ELS) que formen un
"Gobierno de unidad nacional ". Este gobierno, según indica el
comunicado tendría que "promover una transición pacífica" y debería
"reunir a las fuerzas de la oposición en Siria y en el extranjero",
según indica el comunicado.
Los representantes de los países reunidos también han pedido a la
ONU que cambie la misión del enviado internacional en Siria, Kofi
Annan, para que su objetivo sea centrarse en la salida de El Asad y
en una transición pacífica del poder, según el texto.
Las conclusiones de la Liga Árabe siguen los pasos que ya ha
apuntado Rusia. El domingo, el embajador ruso en Francia indicó que
pensaba que el líder sirio "se va a ir pero habría que organizarlo
de manera civilizada, como se hizo en Yemen, por ejemplo".
El Observatorio Sirio de derechos Humanos ha acusado este lunes
al ejército regular de ejecutar a al menos 23 personas en Damasco el
domingo. "Dieciséis personas, la mayoría menores de 30 años, fueron
ejecutados sumariamente en el oeste de la capital".