Se ha observado que el elevado consumo de frutas y verduras de
diversos tipos tiene un efecto protector frente al cáncer de
esófago, de boca y de farin¬ge, así como frente al cáncer de
páncreas, estómago, vejiga, ovario y endometrio.
Los cereales, las verduras y algunas frutas tienen un
elevado contenido en fibra dietática. Son numeroso los
estudios que demuestran que el consumo elevado de fibra en la dieta
se asocia a una menor aparición de cáncer colorectal, y en menor
medida de cáncer gástrico, de mama y de pulmón. Se han propuesto
diversos mecanismos por los que la fibra dietética ejerce sus
efectos beneficiosos en este sentido.
La fibra se puede unir a los ácidos biliares, de manera que
inhibe su transformación a ácidos biliares secundarios que podrían
tener efectos nocivos. La fibra retiene una importante cantidad de
agua, de forma que el bolo fecal aumenta en hidrata¬ción, diluyendo
los posibles factores carci¬nógenos a nivel intestinal.
Por otra parte la fibra puede
unirse directamente a los carcinógenos, produciendo una inactivación
de éstos. La fibra reduce el tiempo de tránsito in¬testinal,
lo que supone una disminución del tiempo de contacto entre los
agentes carcinógenos y las células de la pared intestinal. Además,
el consumo de fibra dietética puede modificar la composición acción
de la flora colónica, produciendo la inhibición de la formación de
ciertas enzimas bacte¬rianas responsables de la formación de
carcinó¬genos. Algunos tipos de fibra son fermentados por las
bacterias del colon dando lugar a ácidos grasos de cadena corta que
podrían tener efectos inhibidores sobre factores de crecimiento
implicados en la proliferación exagerada de células tumorales.
Los alimentos ricos en fitoestrógenos, especialmente la soja, han
demostrado efectos beneficiosos frente al cáncer de próstata, útero,
ovarios y endometrio. En países asiáticos donde el consumo de soja
es elevado, parece existir una incidencia de cáncer de mama y
endometrio que en países occidentales. Los fi¬toestrógenos tienen
una estructura química parecida a los estrógenos naturales y tiene
capacidad de unión a los receptores estrogénicos.
Como la activación de estos receptores en ciertos tejidos tiene
efectos potencialmente peligrosos para el desarrollo de cáncer, la
disminución de la unión de los estrógenos humanos a estos
receptores, que estarían ocupados parcialmente por los
fitoestrógenos, podría ser una explicación de dichos efectos
beneficiosos.