Ante la pregunta de si la moneda única europea supone un ahorro
para los países de la eurozona,
el 42% responde afirmativamente, frente al 34% que considera que no
lo es, según la encuesta elaborada por el
instituto demoscópico Ifop, en la que el 4% de los encuestados
no se pronuncia.
No obstante, el 45 por ciento cree que el euro es un
inconveniente para la economía
francesa, frente al 34% que lo considera una ventaja.
Casi idéntica proporción de franceses (44% frente a 33%) entiende
que el euro es una desventaja para hacer frente a la crisis y el 62%
de los encuestados opina que ha perjudicado a su poder adquisitivo,
frente al 17 por ciento que cree que lo ha beneficiado.
Por categorías profesionales, el sondeo refleja que el 65% de los
obreros y el 53% de los
asalariados apostarían por volver al franco, mientras que
el 82% de los ejecutivos y
el 69% de los mandos
intermedios prefieren la moneda
única.
Por otro lado, la encuesta también muestra que el 49% de los
franceses consideran que habría que "reforzar los poderes de la
Unión Europea (UE) en
materia de política presupuestaria y fiscal", frente al 37% que se
decanta por "dejar más flexibilidad a los Estados de la UE" en esos
dos aspectos.
El sondeo se realizó
por teléfono entre los días 18 y 19 de noviembre sobre una muestra
representativa de la población
francesa de 941 personas mayores de 18 años.