Anuncios Gratis    │   Como publicar aquí   │   Contacto

 

Sitios España - Noticias destacadas de España y el mundo

 

DÓNDE TOCAR A LAS MUJERES PARA VOLVERLAS LOCAS

Dejémonos de tonterías. El pene es grandioso para nosotros, pero no es una herramienta sexual perfecta. Es impredecible y demasiado torpe para usarlo en varias partes del cuerpo de una mujer. Sin embargo, hay algo que no tiene limitaciones: las manos. Deja lo que estás haciendo y tómate 10 minutos para leer este artículo, y aprenderás cómo usar las tuyas para lograr un efecto increíble.

En todo su cuerpo

El clásico masaje desnudo que se vuelve sexo desenfrenado es grandioso, pero no todos sabemos cómo aplicarlo y aún así es impredecible. Olvida las técnicas que aprendiste del instructor del gimnasio e ignora los artículos de las revistas de mujeres acerca de sensuales masajes de cinco horas. En vez de eso, trabaja suavemente sus hombros con las yemas de tus dedos mientras ella te da sexo oral. O trata masajeándole el cuero cabelludo. Esto tiene la ventaja adicional de relajarla para que luego esté más excitada.

En las caderas

De todos los lugares en donde puedes colocar tus manos durante la relación sexual, éste es uno de los mejores. Si ella está arriba, usa tus manos para guiar y dar fuerza a la penetración. Es como la dirección hidráulica: ella tiene el control, pero no tiene que hacer mucho esfuerzo. Si tú estás arriba, lleva tus manos debajo de ella y coge sus caderas levantando su pelvis hacia tí. Tus penetraciones serán más profundas. Esto también ayuda a que ella sienta que ambos están haciendo las cosas juntos, en vez que estés tú solo haciendo todo encima de ella.

En sus pies

Sus pies están equipados con terminaciones nerviosas muy sensibles, de tal manera que algunas mujeres afirman que pueden alcanzar el orgasmo mientras sus pies son frotados (lo cual explica que a ellas les guste tanto “hacer piecitos”, jugar con los pies). La clave para un masaje de pies que no haga cosquillas es un toque firme. Debes presionar y acariciar lo suficientemente duro para darle placer, pero no tanto que le pueda causar dolor, ni tan suave que le pueda hacer cosquillas. Trata esto:

  1. Masajea suavemente la parte baja de su pie, del tobillo al dedo, usando toda tu mano.
  2. Luego, enfócate en cada dedo por separado, tirando de cada uno y masajeándolo. Ponle especial atención al dedo medio, del que algunos investigadores creen que tiene una conexión nerviosa directa a los genitales.
  3. Termina con presiones profundas y relajantes en el arco.
  4. Algunas mujeres encuentran la idea de tener a un hombre pintándole las uñas de los pies muy excitante, pero no intentes esto si no has cogido una brocha de pintura desde que eras adolescente.

En tu pene

Hay una manera de hacer que tu miembro haga cosas que no puede hacer por sí mismo: dale una mano. Muchas mujeres encuentran muy erótico ser excitadas en los exteriores de la vagina. Coge la base de tu pene con tu mano y con éste haz círculos suavemente alrededor de su clítoris, o juega en la parte externa de su cavidad a lo largo de sus labios vaginales. Juega a penetrar, pero no lo hagas; sácalo antes que estés a mitad de camino. También puedes usar tus manos para darle golpecitos con el pene contra varias partes de su cuerpo: su boca, sus brazos, su espalda, sus pezones.

En su cara

Le encantará cuando la toques aquí, en tanto que no la trates como un niño que le pone las partes de la cara a su muñeco. Los hombres tendemos a tocar a las mujeres con más fuerza de la que ellas quieren; usa un toque suave, y sigue estos pasos:

  1. Acaricia sus mejillas, orejas y sienes con las yemas de tus dedos, usando movimientos hacia arriba y hacia afuera.
  2. Haz movimientos circulares; masajea suavemente el centro de su frente y el puente de su nariz con tus dedos.
  3. Usa las yemas de los dedos para acariciarla alrededor de los labios. Suavemente, apártalos y mete el dedo dentro de su boca, dejándola lamer, morder y chupar.
  4. Termina pasando suavemente tus manos hacia arriba en ambos lados de su cara. Luego, desliza tus dedos hacia arriba, a través de su pelo y baja hacia los lados, terminando en la nuca.

Arriba y abajo de su columna

Piensa en su espalda como una larga zona erógena. Recórrela con la yema de tus dedos desde la nuca hasta la raya de su trasero, haciendo énfasis en cualquier punto que la haga gemir.

Si quieres graduarte de maestro, recorre de nuevo el mismo camino que hicieron tus dedos pero con la punta del pene. Delicado, sí, pero te anotarás unos puntazos por mérito técnico.

En su pecho

Los hombres normalmente pensamos en los senos de las mujeres como si fueran una diana de tiro al blanco: siempre apuntando al centro. Está bien, pero no olvides que tus bonos pueden aumentar también por recorrer el resto de la zona. Usa toda tu mano, y enfócate en todo el pecho. Ahuecar la mano conteniendo su seno en ella es especialmente bueno. También levantarlo con el movimiento, pero jamás lo empujes hacia abajo muy fuerte porque puede ser doloroso.

Fíjate también en el tamaño de sus senos, ya que a las mujeres les gusta pensar que tienen un buen tamaño. Puede ser muy excitante para ella sólo mirar hacia abajo y decir “mmm, esto se ve muy bien”. Hacerlos moverse ligeramente está bien, especialmente durante el calor del momento. La palabra clave aquí es la suavidad. Sus senos pueden ser rodeados y cogidos suavemente en tus manos, no como pelotas anti estrés.

En su trasero

Muchas mujeres esperan que les agarren el trasero durante el sexo, y esperan que lo hagas firmemente. Ten una cosa en mente: los movimientos que levantan y separan las nalgas son mejores que aquellos que presionan o las juntan. Puedes usar tus manos para darle suaves palmadas. No todas las mujeres disfrutan cuando les hacen esto, pero hay algunas a las que sí. Si las palmadas se vuelven parte regular de tu juego sexual con ella, prueba a echar algo de crema fría sobre el área que golpeas: provocará un interesante contraste de sensaciones para ella y mitigará cualquier dolor que pueda sentir.

Sobre sus genitales

Cuando una mujer se masturba, usualmente descansa su muñeca sobre su bajo abdomen. Pero cuando tú estimulas sus genitales, estás obligado a doblar tu brazo y mano para alcanzar la posición correcta. La siguiente vez, intenta sentarte debajo de ella, con su espalda contra tu pecho. Rodéala con tu brazo y descansa tu muñeca sobre su pubis. Pero ten cuidado con el error que la mayoría de los hombres comete: confiar en un solo dedo. Necesitas usar al menos dos, y preferiblemente tres o cuatro. Y deben funcionar al unísono, como una brocha de pintor. Mantén la base de tu mano apoyada sobre el monte de su pubis, y dobla tus dedos para hacer movimientos circulares entre sus labios y entre su clítoris. Empieza lentamente, haciendo pequeñas pausas para crearle expectativa, y luego incrementa la velocidad a medida que su excitación aumente. Usa tu otra mano para jugar con sus pezones, o si lo prefieres, contigo mismo.

En su perineo

El perineo es el pequeño punto que está justo debajo de la abertura de su vagina. Hay un montón de terminaciones nerviosas en el perineo que responden bien a la presión ligera o al palmoteo suave. Si puedes alcanzarlo, ésta es un área grandiosa para estimular durante la penetración. Usa uno o dos dedos para aplicar presión con la misma fuerza con que apretarías el botón de un ascensor. Sé cuidadoso. El perineo está muy cerca a otra abertura – una a la que nunca debería entrarse sin invitación.

En sus genitales

¿Cuál es la única ventaja que pueden tener los dedos delgados y cortos sobre el órgano que fue diseñado específicamente para entrar en la vagina? Al contrario del pene erecto, ellos pueden doblarse y girar. Eso permite a los dedos enfocarse en un punto particular en la vagina, en la manera que un pene no puede. Usa los nudillos. El movimiento de ida y vuelta a lo largo de la pared frontal de la vagina es el mejor.

Pero no enfoques toda tu energía en un solo lugar. Es la zona alrededor del tercio inferior de la vagina la que tiene más terminaciones nerviosas, y es posible que tenga puntos sensibles en cualquier lado. Los movimientos circulares son un refrescante cambio de ritmo, dado que tu pene puede realmente moverse sólo en un movimiento de línea recta. Usar tus dedos para estimular puede ser difícil y delicado, no sólo porque ella siempre sabrá hacerlo mejor que tú. Si estás en duda, no le preguntes cómo hacerlo. Haz que ella te enseñe.

Fuente

CÓMO SABER SI TU PENE ES PEQUEÑO

TRUCOS PARA AGRANDAR EL PENE

¿POR QUÉ PIERDES LA ERECCIÓN?

¿IMPORTA EL TAMAÑO DEL PENE?

TRUCOS PARA TENER ERECCIONES FIRMES

LOS ERRORES QUE NUNCA DEBES COMETER EN LA CAMA

EJERCICIOS PARA QUEMAR CALORÍAS SALTANDO LA CUERDA

MÚSICA PARA HACER EJERCICIOS

TRUCOS FÁCILES PARA TENER MÁS TIEMPO

Compartir este articulo :

 

 

 

 

Home  |  Como incluir un sitio aquí  |  Publicidad  |  Noticias & curiosidades  |  Anuncios gratis
 
© Copyright 2003 - 2018 SitiosEspana.com - Permitido el uso del contenido citando la fuente