Fuentes del sector explican que el producto base de energía
subastado para el tercer trimestre se ha encarecido un 10,3% con
respecto al del segundo trimestre, si bien los ajustes de
estacionalidad y de apuntamiento posteriores situaron el
incremento en el 9,3%. En el tercer trimestre del año el
precio de la energía suele repuntar
al alza debido al incremento de la demanda y a una menor
hidraulicidad.
A pesar de los resultados de la subasta, que debe ser validada por
la Comisión Nacional de Energía (CNE), la
decisión final del
incremento de la tarifa eléctrica corresponde al Gobierno.
Precisamente este martes, el ministro de Industria, José Manuel
Soria, estimó que "si nos ponemos
en el entorno del 5% [de incremento de la factura] no
estaremos desencaminados".
Lo que incluye el recibo de la luz
Los precios de las subastas
suponen alrededor de la mitad de la
Tarifa de Último Recurso (TUR), a la que están acogidos
unos 20 millones de consumidores, mientras que la otra mitad
corresponde a los denominados peajes de acceso, con los que se
cubren costes regulados asociados al suministro eléctrico.
En la anterior revisión de marzo, el Gobierno incrementó con
fuerza los peajes lo que, con un descenso del coste de la energía,
se tradujo en un incremento medio final del recibo de la luz del 7%.
Este alza vino acompañada de un
paquete de medidas destinado a reducir en 1.700 millones
los costes del sistema.
El Supremo ha rechazado
en varias sentencias que los peajes de acceso se fijen
en función del coste de la energía y ha obligado a revisar
las decisiones adoptadas en trimestres anteriores cu
ando
se congeló el recibo a coste de bajarlos.
No elevar los peajes en
las cuantías suficientes ha sido una de las causas que
han engrosado el déficit de tarifa,
que supera los 24.000 millones y que el Gobierno señala como el
principal problema del sector.
El objetivo para este año es que el
déficit de tarifa se sitúe
en los 1.500 millones y
deje de generarse en 2013.
Para acabar con este desfase, el Gobierno ultima esta semana la
segunda fase de la reforma del
sector eléctrico, basada fundamentalmente en medidas
fiscales, y que previsiblemente se aprobará en la primera semana de
julio.