El expresidente de Bankia Rodrigo Rato ha pedido este martes
comparecer en el Congreso de los Diputados "lo antes posible" para
explicar su gestión al frente de la entidad financiera, según han
informado fuentes próximas al exvicepresidente del Gobierno y ex
director gerente del FMI.
Las mismas fuentes han explicado que Rato ha reiterado su "total
disposición" para analizar y
responder cualquier aspecto relacionado con la entidad que
presidió durante poco más de un año, antes de que José Ignacio
Goirigolzarri tomara las riendas y pidiera una ayuda de 19.000
millones de euros (ayuda que se sumaría a los 4.500 ya concedidos
anteriormente).
Como presidente de Caja Madrid,
Rato impulsó la fusión de la entidad con Bancaja, La Caja de
Canarias, Caixa Laietana y las de Ávila, Segovia y Rioja, creando
así el Banco Financiero y de Ahorros (BFA), matriz de Bankia.
Cuando Goirigolzarri tomó el control del grupo el pasado mes de
mayo, Rato ultimaba un plan con el Gobierno y el Banco de España
para reflotar la entidad solicitando una ayuda próxima a 7.000
millones de euros, pero las supuestas presiones de algunos
competidores y las dudas del Ministerio de Economía sobre la
posibilidad de otorgar más fondos manteniendo al mismo presidente le
llevaron a dimitir.
Con su marcha, para muchos impuesta, Goirigolzarri se colocó al
frente de Bankia y pidió la nacionalización de su matriz para no
devolver la ayuda de 4.465 millones recibida en el pasado y además
solicitó una inyección de 19.000 millones para sanear el grupo.
La salida de Rato y las primeras decisiones de Goirigolzarri se
trasladaron en un fuerte varapalo
para la acción de Bankia, ha dejado atrapados por el
momento a miles de clientes que adquirieron participaciones
preferentes y ha puesto en peligro la obra social de Caja Madrid,
Bancaja y otras cinco entidades de menor tamaño.
Además, ha puesto en cuestión la gestión de Rato al frente de Bankia,
especialmente después de que la Audiencia Nacional le vaya a citar
como imputado al admitir a trámite dos querellas, una de UPyD y otra
del movimiento ciudadano 15M.
La gestión de Rato
A finales de enero de 2010 Rato llegó a la presidencia de Caja
Madrid, entidad que había quintuplicado su tamaño durante la burbuja
inmobiliaria, con el objetivo de sanearla y de buscar oportunidades
de fusión. Meses después, Caja Madrid anunció su unión con Bancaja,
La Caja de Canarias, Caixa Laietana, y las de Ávila, Segovia y
Rioja, creando BFA, el primer grupo por volumen de negocio en
España.
Tenía cerca de once millones de clientes y una importante cartera
de participadas, pero también un gran riesgo inmobiliario, cerca del
20 % de todos los activos tóxicos del sistema. Las exigencias del
Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero (2004-2011) de más capital
para las cajas obligaron a Rato a elegir entre dejar el grupo en
manos del Estado o encontrar inversores privados.
Apostó por la segunda opción y la cabecera del grupo creó Bankia,
una filial con los activos supuestamente más atractivos para que
debutara en Bolsa, y consiguió hacerlo en el verano de 2011 con el
apoyo de buena pa
rte
de sus clientes. Bankia reforzó su patrimonio en más de 3.000
millones y afianzó su idea de que podía seguir en solitario, pues
una fusión con un grupo mayor solaparía en exceso redes y supondría
una destrucción masiva de empleo.
El deterioro económico y las dudas sobre la banca continuaron y el
nuevo Gobierno, del mismo signo político que Rato, impuso nuevas
exigencias que perjudicaban especialmente a Bankia por su elevado
riesgo inmobiliario. Se trataba de provisiones millonarias que el
grupo intentó conseguir hasta que supo que una nueva reforma
financiera exigiría aún más, algo imposible para Bankia con un
Ejecutivo que entonces era reacio a dar más ayudas a la banca o
impulsar un banco malo.
La petición de Rato de comparecer en el Congreso llega poco
después de que este mismo martes la Audiencia Nacional haya admitido
a trámite la querella del 15-M y haya imputado a Rato y al antiguo
consejo de Bankia. Dicha querella los acusa de
falsedad contable para captar
inversión.