En un informe publicado este lunes, la agencia recuerda que las
iniciativas anunciadas hasta el momento suponen un
ajuste próximo a los 15.300 millones, principalmente por el
recorte de 8.900 millones en gastos al
congelar los sueldos de los funcionarios y el aumento de
6.300 millones de los ingresos, principalmente por el impuesto sobre
la renta.
En cuanto a las iniciativas del Ejecutivo para reforzar la lucha
contra el fraude fiscal, con la que se recaudarían
8.000 millones más, Moody's advierte de que estos ingresos
son "muy difíciles de estimar y
recuperar".
Por lo tanto, la agencia deja entender que al Gobierno no le
queda otra salida que aplicar
nuevos recortes para conseguir un ajuste de casi 25.000
millones en un año en el que cree que
la economía española caerá entre un
0,5 y un 1%.
Moody's hace estas previsiones después de que el Gobierno haya
anunciado que el déficit público en 2011 rondará el 8% del PIB, casi
22.000 millones más de lo previsto.
Esto, a juicio de la agencia, supone un
"desafío" para el nuevo Gobierno, que ya ha reconocido un
ligero déficit en las cuentas de la Seguridad Social frente al
superávit del 0,4% del PIB previsto.
A ese agujero habrá que sumar el
desajuste presupuestario del Estado central superior al 4,8
% del PIB, así como el de las comunidades autónomas y el de los
ayuntamientos.
La agencia elogia que la rapidez
del Gobierno refleja su compromiso con la consolidación
fiscal, pero incide en que es "necesario"
adoptar más medidas para
que las finanzas públicas de España vuelvan "a una senda
sostenible".
A juicio de Moody's la
financiación de las autonomías necesita una reforma "con
urgencia", por lo que valora que el Gobierno central quiera
ejercer un mayor
control y autorizar previamente los presupuestos de las
comunidades autónomas.
Asimismo aplaude los recortes de varias autonomías porque hace
hincapié en que reconducir el déficit del conjunto de las
administraciones hasta el 4,4% requiere un "esfuerzo
sin precedentes".
Y lograr un ajuste fiscal masivo
en medio de la desaceleración del
crecimiento económico agrava los riesgos de las
perspectivas económicas negativas, por lo que ahora piensa que la
economía española puede llegar a caer hasta un 1%.