Los buzos de los servicios de rescate italianos han localizado
hoy otros cinco cadáveres entre los restos del crucero Costa
Concordia, naufragado en la noche del viernes en aguas de la
isla de Giglio, según han confirmado a Efe fuentes de la Capitanía
de Puerto de Livorno (centro de Italia).
Hasta el momento, el resultado del naufragio del crucero es de 11
muertos, entre ellos un turista español y un peruano que formaba
parte de la tripulación, y 24 desaparecidos.
Los cuerpos localizados este martes, según las primeras
informaciones, se hallaban en la parte de popa del barco que se
encuentra sumergida en el mar, frente a las costas de la pequeña
isla del Tirreno y llevaban el chaleco salvavidas puesto.
Se trata de una mujer y cuatro hombres, de edades comprendidas
entre los 50 y los 60 años, como explicó el comandante de la Guardia
Costera Filippo Marini.
Después del continuo baile de cifras sobre el número de
desaparecidos en el accidente marítimo, la unidad de crisis
constituida para hacer el seguimiento de las tareas de rescate
divulgó hoy las nacionalidades de los 24 ocupantes del crucero de
los que no se tienen noticias desde el pasado viernes.
Entre los desaparecidos hay italianos (entre ellos una niña de 5
años), alemanes, franceses, estadounidenses y una peruana, Erika
Soria, de 26 años, que trabajaba como camarera en el crucero y a la
que vieron saltar a una de las lanchas.
El personal de rescate que sigue con las tareas de localización y
salvamento, que ayer tuvo que interrumpir su actividad durante unas
horas al detectar un movimiento en el barco, prosiguió hoy su
trabajo, abriéndose paso entre los restos del casco con pequeñas
cargas de explosivo.
Mientras prosiguen las tareas de búsqueda de víctimas, el capitán
del "Costa Concordia", el italiano Francesco Schettino,
de 52 años, tuvo que prestar hoy declaración ante la jueza de
instrucción que se encarga del caso, Valeria Montesarchio, en la
sede del Tribunal de Grosseto (centro de Italia).
Esta comparecencia coincide con la publicación hoy por parte del
diario milanés Corriere della Sera de una conversación
telefónica entre Schettino y un responsable de la Capitanía de
Puerto, en la que se desvela que el capitán abandonó la nave antes
de evacuar a todos los pasajeros.
"Vuelva inmediatamente a bordo, suba por la escalera de seguridad
y coordine la evacuación. Debe decirnos cuánta gente hay todavía
allí: niños, mujeres, pasajeros, el número exacto de cada
categoría", le dijeron a Schettino desde la Capitanía de Puerto.
Al capitán del barco se le investiga por supuestos delitos de
homicidio culposo múltiple, naufragio y abandono de la nave.