El GTS viene a situarse entre el
Cayenne S y el Turbo, pero además cuenta con unos
planteamientos propios que lo diferencian claramente de sus hermanos
de gama: un motor más potente, un chasis más rígido, una menor
altura al suelo y un equipamiento deportivo específico.
El corazón del GTS es un motor
de gasolina de ocho cilindros en V, el mismo que se usa en
la versión S pero evolucionado hasta alcanzar una potencia de
420 CV. Está asociado a un
cambio automático Tiptronic S de ocho relaciones, que inc
luye
la función Start/Stop de detención en las paradas. Su
velocidad máxima es de 261 km/h,
acelera de 0 a 100 km/h en 5,7
segundos y su consumo medio homologado es de
10,7 litros a los cien.
También la carrocería
del GTS revela sin concesiones su
apuesta por la deportividad. Un aspecto agresivo que se
consigue gracias a detalles como el frontal procedente del Cayenne
Turbo, marcos y molduras acabados en negro brillo, un alerón
posterior sobre el techo, estribos laterales y pasos de ruedas
ensanchados.
El nuevo Cayenne GTS es, por tanto, la opción ideal para todos
aquéllos que aprecian la
polivalencia de un todocamino tan exclusivo pero sin
renunciar a sensaciones de conducción propias de un deportivo de la
marca alemana. Eso sí, estará al alcance sólo de economías muy
saneadas porque cuando comience a
venderse el próximo mes de julio costará 102.867 euros.