Se llamará Macan y será una de las claves para crecer de cara al
2018. Aunque todavía es un boceto, la marca alemana ya ha mostrado
las primeras líneas de este SUV que está llamado a ser el sucesor
natural del afamado y lujoso Porsche Cayenne.
"El Macan combina las
características de los coches deportivos con los beneficios de un
SUV (Sports Utility Vehicle), siendo un Porsche genuino"
explicaba Bernhard Maier, miembro del Consejo de Porsche AG para
Ventas y Marketing. Y es que este nuevo vehículo todoterreno
mantiene la línea del Cayenne pero lo estiliza y, según el diseño
facilitado por la compañía, parece más alargado y afilado en sus
formas.
El nombre del nuevo "bicho" de Porsche, explicaba el mismo Maier,
"encaja con la marca, suena bien en
la mayoría de los idiomas y dialectos y evoca asociaciones positivas".
De hecho los nombres de los coches, según han indicado desde la
propia firma, corresponden de manera concreta con cada vehículo.
Así pues el Boxster
describe la combinación del motor boxer y del roadster. El nombre
del Cayenne, por ejemplo, deriva de su forma y de la agilidad y
vivacidad de los caimanes. Por su parte el Panamera
se llama así por la gran carrera Panamericana de larga distancia,
pues es un vehículo preparado para los largos recorridos.
Todavía no se sabe si llegará con un motor eléctrico y otro de
combustión, la potencia de los mismos, la aceleración, etcétera,
aunque la compañía sí que ha explicado que se empezará a producir en
2013 y que lo hará íntegramente en la ciudad alemana de Leipzig, en
la planta que tienen previsto crear en la que invertirán 500
millones de euros. Este proyecto supondrá, según las previsiones de
la compañía, la generación de unos 1.000 nuevos puestos de trabajo
en esta ciudad.