El combate, cuyo vídeo en Youtube se descubrió el pasado
miércoles, aunque llevaba colgado un par de semanas, tuvo lugar el
10 de septiembre en un club social
de la localidad de Preston, en presencia de 250
espectadores adultos.
Los niños, que no llevaban casco ni ninguna otra protección,
luchaban encerrados en un 'ring' rodeado con una
valla metálica, como en el
deporte conocido como 'cagefighting'
(lucha de jaula).
Espectáculo calificado de "barbarie"
Aunque la policía ha investigado el caso y ha confirmado que no
ocurrió nada ilegal ni peligroso para los menores, el ministro de
Deportes y Cultura, Jeremy Hunt, calificó este jueves
el espectáculo de "barbarie".
Está bien atraer a más jóvenes
hacia el deporte", sobre todo "después de los problemas del
verano" (en alusión a los disturbios producidos en varias ciudades
inglesas), pero me pregunto si realmente debe hacerse dentro de una
jaula", declaró a la
BBC.
Hunt expresó su preocupación porque este tipo de deportes sean
practicados "por niños tan pequeños".
Por su parte, la organización de protección de la infancia
NSPCC pidió a
los padres que "no permitan que sus hijos participen en este tipo de
luchas", ya que los menores "se
están desarrollando aún física y mentalmente".
Riesgo de lesiones
El padre de uno de los niños que participó en el
polémico combate, Nick
Hartley, dijo a la cadena pública BBC que su hijo no corrió ningún
peligro.
"Le encanta este deporte. No es para nada peligroso, es muy
controlado. Le gusta hacerlo, nunca le forzamos, pero si quiere
hacerlo, pues le dejamos", argumentó.
Hartley explicó que a esta edad
"lo que hacen es solo forcejear", por lo que "es imposible
que salgan heridos", aunque reconoció que, posteriormente, cuando
son un poco mayores, se introducen las
patadas y los puñetazos, y
sí pueden lesionarse.
El combate 'fue legal'
La propietaria del club donde se produjo la pelea, Michelle
Anderson, puntualizó que en realidad los niños no estaban haciendo
"lucha en jaula", sino que solo
forcejeaban, sin golpes.
"Si uno critica esto, tiene que preguntarse también si está bien
que los niños hagan boxeo o judo",
manifestó Anderson. Además, subrayó que el combate
"fue perfectamente legal",
ya que se trató de un espectáculo
de luchas entres adultos
con solo una lucha entre niños a modo de demostración.