Los pasajeros del vuelo que iba desde Nueva York hasta Las
Vegas,
tuvo que hacer un
aterrizaje forzoso en Amarillo, Texas. El aviso por parte del
piloto de posibles bombas de Al Qaeda dentro del avión
y su posterior estado de locura provocó una inmediata angustia
entre los pasajeros y el servicio aéreo. La aerolínea explicó
que el piloto tuvo un problema médico antes de ser calmado por
la tripulación.
El capitán fue a un baño justo fuera de la
cabina, y cuando salió comenzó
a gritar "Irak, Al Qaida, terrorismo, vamos todos a caer",
confió el periódico Globe-News, de Amarillo.
"Fue un poco aterrador,
estaba bastante fuera de sí", dijo el pasajero Heid
Karg a la
CNN. "Cuando estaban tratando de calmarlo (...) tuvieron que
contenerlo y un grupo de pasajeros hombres corrieron al frente
del avión para agarrarlo".
Gabriel Schonzeit, que estaba sentado en tercera fila, dijo a
Globe-News: "Empezó a
gritar sobre Al Qaida y la posibilidad de una bomba en el avión
e Irak e Irán y sobre cómo todos íbamos a caer".
"Otro piloto, que viajaba pero no estaba en servicio, entró a
la cabina y aterrizó en Amarillo, haciéndose cargo de la
tripulación", afirma un comunicado de JetBlue. El comandante fue
inmediatamente internado para una evaluación médica. Fuente