La Policía tiene previsto tomar declaración a los 18 detenidos en
dos protestas ayer en Madrid a lo largo de la tarde y mañana por la
mañana en las dependencias policiales de Moratalaz, ha informado un
portavoz de la Jefatura Superior. Están acusados de desórdenes
públicos, atentado contra agente de la autoridad y daños.
De los 18 arrestados, ocho lo fueron a primera hora de la tarde
en el entorno de La Castellana al término de la manifestación de los
mineros frente a Industria y los otros 10 —uno más de lo informado
hasta ahora—, anoche en la Puerta del Sol y aleñados en una protesta
híbrida de apoyo a los mineros del carbón y contra los recortes
La multitudinaria marcha de la plaza de Colón al Ministerio de
Industria con la que concluyo la marea negra del carbón
derivó en enfrentamientos entre los manifestantes y los
antidisturbios. Los incidentes comenzaron cuando un grupo de mineros
intentó entrar en el edificio y derribó las barreras de protección
en cuestión de minutos, ante varias decenas de agentes
antidisturbios parapetados tras escudos protectores.
A partir de ahí comenzaron las cargas y los lanzamientos cruzados
de piedras y pelotas de goma. Además de los ocho detenidos (seis
hombres y dos mujeres), hubo 76 heridos de carácter leve (42
manifestantes, 33 policías y un fotógrafo). En un principio, la
policía informó de que entre los detenidos no había ningún minero,
aunque horas más tarde aseguró que dos de ellos lo eran. Finalmente
no son mineros. La confusión se debe a que estos dos arrestados son
de dos cuencas mineras, Fabero (León) y Mieres (Asturias). Son
simpatizantes de la causa que habían viajado a Madrid a
acompañarlos, pero no son mineros.
Los otros seis detenidos están fichados por la Policía por su
participación habitual en actos antisistema. Según las mismas
fuentes, la mujer detenida vestida de negro, con pañuelo amarillo y
el pelo corto cuya foto con el rostro ensangrentado publica EL PAÍS
tiene cinco antecedentes policiales por delitos contra la propiedad
y desórdenes públicos. Interior culpó desde un primer momento de los
incidentes violentos a "grupos antisistema, que usaron desde
lanzacohetes a ladrillos" para agredir a los agentes. Y la delegada,
Cristina Cifuentes, habló de "300 alborotadores muy radicales".
Horas después, la marcha de apoyo a los mineros y cont
ra
los recortes terminó con cargas policiales y disparos de pelotas en
Sol y Tirso de Molina, barricadas de contenedores y cartones
ardiendo en Preciados, persecuciones por el barrio de Lavapiés, 10
detenidos y al menos seis heridos leves. En torno a las diez de la
noche, la policía se enfrentó con algunos centenares de
manifestantes que se habían quedado en Sol al finalizar la marcha.
Los manifestantes —unos 4.000 según la Delegación del Gobierno y
15.000 según los convocantes— corrían perseguidos por los
antidisturbios. Fuentes de la Delegación del Gobierno aseguraron que
los agentes actuaron al “verse hostigados” y ante el “lanzamiento de
objetos” por parte de los manifestantes.
Los detenidos declararán en dependencias de la Unidad de
Intervención Policial en Moratalaz, donde han pasado la noche, y, a
tenor de lo que digan y de los hechos que se les puedan atribuir,
serán puestos en libertad o a disposición judicial.