Francia e Italia desautorizaron este martes a España, en plena
tormenta financiera, desmintiendo un comunicado del Gobierno en el
que se decía que los tres países pedían "la aplicación inmediata" de
los acuerdos de la cumbre europea de junio.
En las primeras horas de la tarde de este martes, el ministerio
de Asuntos Exteriores emitió un comunicado "conjunto" de España,
Italia y Francia, instando a la "ejecución inmediata" de los
acuerdos alcanzados en la cumbre de Bruselas del 28 y 29 de junio en
Bruselas, pero fue desmentido poco después por París y Roma.
En dicha cumbre se decidió que los fondos de rescate puedan
comprar deuda de los países en dificultades.
"La rapidez es una condición esencial para el éxito de cualquier
actuación europea" pero "hay un desfase preocupante entre la
decisión que toma el Consejo Europeo y la ejecución de dichos
acuerdos", afirmaba el secretario de Estado para la Unión Europea,
Iñigo Méndez de Vigo, citado en ese texto.
Posteriormente, el gobierno italiano manifestó su "estupor" por
la iniciativa anunciada en este comunicado sobre la "supuesta"
exigencia de España, Italia y Francia para que se "ejecuten
inmediatamente los acuerdos" de la cumbre europea de junio.
El gobierno francés también negó este martes haberlo pedido. "No
hubo gestión conjunta con Italia y España. No he pedido una
aplicación inmediata de los acuerdos. Seguimos las decisiones
adoptadas en la cumbre europea y trabajamos en ello", dijo el
ministro de Asuntos Europeos francés, Bernard Cazeneuve, en unas
declaraciones a la AFP.
Interrogado al respecto en las primeras horas de la noche, el
ministerio de Asuntos Exteriores no brindó explicaciones, pero el
comunicado había desaparecido de las páginas de internet del
ministerio y del Gobierno.
Los 17 países de la Eurozona decidieron en la Cumbre del 28 y 29
de junio que los fondos de ayuda -como el FEEF o su sucesor MEDE-
puedan comprar deuda en el mercado secundario de los países en
dificultades.
Asimismo, decidieron que los fondos puedan recapitalizar
directamente la banca, una exigencia de España, sin que ello
contabilice como deuda pública, aunque por el momento no está siendo
posible.
No obstante, todavía hay muchos interrogantes, en particular en
lo que respecta a la entrada en vigor del MEDE, un cortafuegos
permanente de la zona euro, y de su funcionamiento, pues Alemania
rechaza mutualizar la deuda.
El MEDE, cuya entrada en vigor estaba prevista inicialmente a
primeros de julio, no estará listo antes de finales de septiembre en
el mejor de los casos, pues el Tribunal Constitucional alemán debe
pronunciarse sobre su constitucionalidad el 12 de septiembre.
El MEDE estará dotado de una capacidad de préstamo de 500.000
millones de euros.
Mientras tanto, sigue en funcionamiento el Fondo Europeo de
Estabilidad Financiera (FEEF), que dispone de unos 200.000 millones
de euros, una cantidad considerada insuficiente para socorrer a
países como Italia, con una deuda colosal, o a España.
En este contexto, el ministro de Economía, Luis de Guindos,
viajará el miércoles a París para reunirse con su homólogo francés
Pierre Moscovici, anunció este martes una fuente gubernamental
española, tras haberse entrevistado este martes por la noche en
Berlín con su homólogo alemán Wolfgang Schauble.
Al término de la reunión en Berlín, ambos proclamaron que los
tipos de interés de España en el mercado "no representan ni sus
fundamentales económicos, ni su potencial de crecimiento, ni su
capacidad para reembolsar sus deudas públicas".
Los dos ministros recalcaron la importancia de los pasos a dar
para la rápida aplicación de los acuerdos de la Cumbre europea del
28 de junio, "sobre todo aquellos que implican el completo
establecimiento de una unión bancaria eficaz con una sola autoridad
bancaria de supervisión".