El magistrado del Supremo Gonzalo Moliner ha sido elegido esta
mañana como nuevo presidente del Consejo General del Poder Judicial
(CGPJ) y del Tribunal Supremo. La elección del magistrado de la Sala
de lo Social se ha producido en los primeros minutos de la reunión
de los vocales, que comenzaron su encuentro a las diez de la mañana.
Ha logrado 12 votos de los 20 vocales, el mínimo necesario para el
nombramiento. Otros cinco han votado en contra y tres lo han hecho
en blanco.
El juez, experto en derecho laboral y del sector progresista, se
ha manifestado en contra de la reforma laboral del Gobierno y llegó
a plantear la presentación de una cuestión de inconstitucionalidad.
En sus primeras declaraciones públicas, tras viajar desde Valencia a
Madrid, y a las puertas del Consejo, Moliner ha asegurado que
afronta el cargo con ilusión "y por otra parte", también, con
miedo".
La elección de Moliner se ha producido en la tercera reunión del
Consejo del Poder Judicial, en la primera de la actual semana. Casi
de forma inesperada, cuando algunos se preparaban para una nueva
jornada de dura pugna. Pero ayer se incrementaron las reuniones
informales entre los 20 vocales para lograr un consenso sobre algún
candidato, con la intención de cerrar cuanto antes el procedimiento.
Los vocales progresistas centraron el empeño en lograr apoyos sobre
el magistrado de la sala de lo Social, sobre el que se realizaron ya
siete votaciones la pasada semana.
El sustituto de Carlos Dívar, que renunció al cargo por los
viajes a cargo del Consejo del Poder Judicial, es miembro de la
asociación progresista Jueces para la Democracia y su candidatura
respondía al empeño de algunos vocales progresistas de no renunciar
a un presidente no conservador. El otro candidato mejor colocado era
José Ramón Ferrándiz, expresidente de la conservadora Asociación
profesional de la Magistratura, que no había pasado de 10 votos.
Los primeros instantes del cónclave no auguraban el acuerdo que
posteriormente se fraguó a gran velocidad. Abrió la sesión De Rosa.
No hubo ni debate. El magistrado progresista Miguel Carmona intentó
modificar el orden del día para que no fuera votado primero
Ferrándiz. El presidente interino le cortó en seco. Dijo que había
dos candidatos y que se iban a votar. El conservador solo logró
nueve votos. Después, Moliner cosechó 12, los mínimos para poner fin
a una disputa que comenzó tras el escándalo Dívar.
El próximo presidente del Supremo y del CGPJ tiene a su favor
también que su candidatura ha salido adelante gracias a los votos de
los vocales de reconocido prestigio (al margen de las asociaciones)
y con el apoyo de alguno de los magistrados conservadores. De esta
forma, Moliner se presenta como el candidato de mayor consenso ante
el Ministerio de Justicia; un candidato de mano tendida ante la
negociación con Alberto Ruiz-Gallardón.
También es destacable que sea la primera vez que son los vocales,
sin interferencia directa de los partidos políticos, quienes hayan
elegido a su jefe. En anteriores ocasiones, el nombramiento se
cocinaba y se anunciaba en los despachos del Congreso o tras un
encuentro entre el presidente del Gobierno y el líder de la
oposición en La Moncloa.
El
presidente interino ha asegurado en una rueda de prensa posterior a
la elección que "todo el esfuerzo realizado el martes y el miércoles
pasado ha dado su fruto en el día de hoy". "No se podría decir que
los dos días de la semana pasada hayan sido un fracaso y hoy un
logro", ha asegurado tras ser preguntado qué ha cambiado para que
hoy se haya producido la elección. "Hemos cumplido con nuestra
obligación constitucional", ha asegurado, tras afirmar que "no era
una tarea sencilla".
Ahora, será el Consejo de Ministros el órgano que ratifique el
nombramiento; después se producirá el juramento o promesa ante el
Rey y posteriormente se realizará un acto conjunto de toma de
posesión. Aunque aún no se conoce la fecha en la que se producirá.
Moliner será presidente del Poder Judicial y del Supremo hasta
septiembre de 2013, cuando concluye el mandato de todo el Consejo.
Tras conocer la decisión del pleno, el portavoz del PP en la
Comisión de Justicia del Congreso de los Diputados, José Miguel
Castillo Calvín, ha elogiado la valía y la trayectoria jurídica de
Gonzalo Moliner, y ha considerado una buena noticia que se haya
superado la "incertidumbre" generada a raíz de la situación de
interinidad generada a raíz de la dimisión de Carlos Dívar.
La elección de Moliner se produce después de que la semana pasada
los vocales del Consejo fueran incapaces de ponerse de acuerdo sobre
un candidato para el cargo. La elección del presidente era
fundamental, según muchos vocales, para que canalice la crítica al
ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, por sus proyectos y
por los recortes.
Todas las asociaciones de jueces y fiscales, sin excepción,
habían hecho público un insólito comunicado contra el ministro, en
el que anunciaron que estudian “paros parciales, concentraciones,
limitación de señalamientos, incluida, en su caso, la huelga”.