La decisión es consecuencia de
la polémica suscitada a raíz de conocerse que su
presidente, Carlos Dívar, cargó a los presupuestos de este órgano
parte del coste de una treintena de viajes que realizó en fines de
semana por valor cercano a los 28.000 euros.
Como todos esperaban, Dívar comunicó su decisión a los 20 vocales
nada más comenzar el Pleno, y de ese modo hacía pública
la decisión "rotunda y contundente" que anunció el pasado
sábado, cuando quedó paralizado el Pleno en el que iba a pedirse su
cese.
A partir de la publicación de la dimisión de Dívar en el BOE, el
CGPJ pasará a ser presidido en funciones por su hasta ahora
vicepresidente, Fernando de Rosa,
de tendencia conservadora. En el Tribunal Supremo el puesto
de Dívar será igualmente en funciones para el presidente de Sala más
antiguo, en este caso Juan Antonio Xiol Ríos, considerado
progresista moderado.
De Rosa: "Vamos a seguir trabajando"
De Rosa ha afirmado que el órgano de gobierno de los jueces
"seguirá trabajando" por la
Justicia y espera nombrar nuevo presidente "en el plazo que
estime oportuno". También ha señalado que los vocales del Consejo
han reconocido a Dívar "todo el trabajo realizado durante estos tres
años y medio en la Presidencia así como el llevado a cabo durante
c43 años de juez".
"Si bien habrá una interinidad, queremos transmitir que
no habrá interinidad en el trabajo. La carrera judicial y
los ciudadanos tienen que saber que vamos a seguir trabajando porque
tenemos proyectos muy importantes que son continuidad de los que se
están desearrollando hasta ahora —ha afirmado—. Nuestro objetivo
será normalizar la situación y que en el plazo que se estime
oportuno podamos nombrar a un nuevo presidente."
De instructor, a presidente
Carlos Dívar, que cumplirá 71
años el próximo mes de diciembre, comenzó su carrera
jurídica ejerciendo como magistrado en distintas localidades como
Castuera, Durango, Orgaz y San Sebastián. En 1980 fue nombrado
titular del Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia
Nacional, donde fue designado como presidente 21 años después, en
2001.
Dívar mantuvo este cargo hasta su nombramiento como presidente
del Tribunal Supremo y del órgano de Gobierno de los jueces en
septiembre de 2008, puesto para el que
fue elegido por unanimidad por los
veinte vocales del CGPJ. Propuesto por el entonces
presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, su figura fue
calificada en una declaración institucional avalada por los vocales
como la "persona idónea para generar confianza y cons
enso
en el órgano de gobierno de los jueces".
Los vocales destacaron en aquel momento los méritos y cualidades
que concurrían en su persona, especialmente su condición de jurista
de Estado y su idoneidad para presidir el Tribunal Supremo y el
órgano de gobierno del Poder Judicial para que éstos tuvieran
"eficacia" y gozaran "del prestigio
y de la credibilidad necesarios entre los ciudadanos".
También resaltaron la capacidad
de diálogo y la trayectoria profesional "impecable" de
Dívar durante sus casi 40 años de ejercicio, caracterizados por su
"independencia, prudencia, discreción y preparación técnica", entre
otros muchos elogios.
El hasta ahora presidente del Supremo sufrió en la Nochebuena de
2003 un intento de atentado de la
banda terrorista ETA que planeó acabar con su vida durante
su desplazamiento diario desde su domicilio hasta la Audiencia
Nacional. La acción fracasó debido a que su comitiva empleó aquel
día un trayecto diferente al habitual. Dívar atribuyó su salvación
"a la intercesión de la Virgen de Fátima".