"La economía mundial está en un estado precario y los riesgos se
han incrementado sustancialmente. Lo más destacable es la
intensificación de la espiral negativa entre las presiones por el
financiamiento de los estados y los bancos en la zona euro",
escribió el FMI en un informe sobre China.
"Si el riesgo de volatilidad financiera proveniente de Europa se
materializa, esto hundiría el crecimiento de China", afirmó.
En el peor marco proyectado por el FMI en sus predicciones
mundiales publicadas en enero, el crecimiento global bajaría un
1,75% con respecto al escenario más probable, y el de China "cerca
de 4 puntos porcentuales".
En su escenario más probable, el FMI apuesta por un crecimiento
del 8,3% este año para la segunda economía mundial, uno de los más
elevados del mundo.
"La debilidad de las perspectivas exteriores destaca la
importancia de acelerar las transformaciones de la economía china
para reducir su vulnerabilidad a los caprichos de la demanda
mundial", destacó.
Pero el FMI estimó que si la crisis en Europa se agravaba, Pekín
podría lanzar "un plan de estímulo fiscal de cerca de un 3% del
PIB", lo que atenuaría el golpe contra el crecimiento.
El organismo internacional sugirió medidas como el recorte del
impuesto a las nóminas o del impuesto al consumo (IVA), la
subvención de las compras de bienes duraderos para los hogares, la
concesión de ventajas fiscales para las compañías que reduzcan sus
emisiones, ayudar a las pequeñas y medianas empresas y mejorar la
protección social.
"La debilidad de las perspectivas exteriores destaca la
importancia de acelerar las transformaciones de la economía de China
para reducir su vulnerabilidad a los caprichos de la demanda
mundial", destacó.
"China ha adoptado algunas medidas de impulso, incluyendo la
apreciación del renminbi, inversiones consecuentes en protección
social, una expansión de la cobertura para ancianos y enfermos, un
aumento del salario mínimo y comenzó un incremento de los costos de
producción (en particular de la energía)", destacó el FMI.
Pero "ahora son necesarios esfuerzos más importantes para
aumentar los ingresos de los hogares y desplazar la estructura de
crecimiento de las exportaciones y de la inversión hacia el
consumo", agregó.
En su informe, el FMI no realizó una evaluación sobre el nivel de
las tasas de cambio del yuan, que muchos estados miembros consideran
como infravalorado. La institución constató que la moneda local se
había apreciado un 6% en 2011 en términos reales.
En un informe sobre la economía china publicada en julio, el FMI
estimó que la moneda china estaba subapreciada entre un 3% y un 23%,
según el método de cálculo. El FMI debe actualizar este dato en
abril.