La modelo rumana no pasa desapercibida sobre la pasarela, pero
tampoco en su vida real. Su estrechísima cintura es algo insólito de
ver; la gente la tacha de anoréxica pero ella dice que nació así.
Se llama Ioana y es de Rumania.
Mide 1, 67 centímetros de altura y su cintura mide solamente 50
centímetros. El efecto visual es bastante chocante.
Mirándola es fácil catalogarla de anoréxica puesto que tiene una
figura extremadamente
delgada.
Pero ella se defiende en sus declaraciones a The Sun diciendo
que, al contrario, que en Rumania lo 'bien visto' es estar gordita,
hecho que implica que vienes de una familia que dispone de
abundancia. Según Ioana: "Nadie me
cree pero cada día como tres veces y pico todo el rato snacks y
comida basura como Mars o caramelos", lo que no dice es si
luego lo retiene o no, claro.
Pero, según su versión: "Tengo
el estómago pequeño, si como demasiado me pongo enferma."
¿Pero no dice que no para de comer? A ver si se aclara….
Según The Sun la chica nació normal, durante la adolescencia fue
cuando empezó a notar que su cintura no crecía como debería; según
ella, cuando era una cría de 13 años jugaba a que sus amigos la
rodearan completamente sólo con sus manos abiertas alrededor de su
cintura.
Ioana siempre estuvo acomplejada de su constitución hasta 2006,
cuando conoció a su actual marido que la animó a ser modelo. Desde
entonces, se ama a sí misma y dice que "quiero seguir en
esto, tengo que ganar peso para no ser tan chocante a la vista y
ahora que vivo en Alemania lo tengo fácil para zampar pizza y kebabs
a todas horas".