Cinco años después de su llegada al Palacio del Elíseo, Sarkozy
se ha convertido en el primer presidente que pierde en primera
vuelta de las presidenciales durante la V República francesa y
encara ahora el reto del "más difícil todavía". Un reto que
afronta desde una perspectiva bien distinta Hollande, que al
poco de conocerse su victoria se presentaba públicamente como
"el candidato de los que quieren pasar página" y el artífice de
"la unión por el cambio". También dijo que sabe que en el resto
del continente se le mira y que se esperan de él decisiones para
"reorientar a Europa sobre el camino del crecimiento y del
empleo".
Sarkozy, por su parte, ha afirmado comprender "los
temores" de sus compatriotas y les ha pedido apoyo para la
segunda vuelta. "Conozco los deberes", ha agregado el
presidente, quien ha mencionado entre esos "temores" el "respeto
de nuestras fronteras", el "control de la inmigración" y la
preservación del "modo de vida" de los franceses que, ha dicho,
se ha convertido en la "cuestión central" de esta elección.
La
segunda vuelta
La victoria de Hollande, pronosticada por la mayoría de las
encuestas, le convierte en claro favorito para la segunda vuelta
del 6 de mayo. El socialista, que habría obtenido un 28,4% de
los votos, con el 95% de los sufragios ya escrutados, se
aprovecha así del duro castigo que los votantes han propinado a
Sarkozy, cuya imagen pública se ha resentido durante los últimos
meses. El presidente se quedaría con el 27,06% de los votos.
Marine Le Pen, no obstante, se ha convertido en la otra gran
protagonista de los comicios. Con un 18,23% de los votos según
estas cifras, la hija de Jean Marie Le Pen supera el mejor
resultado obtenido por su padre (16,8% en 2002) y sale vencedora
de la batalla de los extremos que libraba con el líder del
Frente de Izquierda, Jean-Luc Mélenchon, que se ha hecho con un
10,4% de los votos. La alternativa centrista que representa
François Bayrou no ha podido repetir su éxito de 2007 al recabar
hoy un 9,2% de los votos, debido a la polarización que ha
dominado las elecciones francesas de este año. También se ha
resentido la opción 'verde' de Eva Joly, la sexta fuerza más
votada con un 2% de los votos.
En este escenario, la ventaja a favor de Hollande se
acentuará con toda probabilidad en la segunda vuelta, cuando
comience a recabar los votos de los candidatos que se han
quedado por el camino. El candidato socialista sacaría ocho
puntos de ventaja (54-46%) sobre Sarkozy, según recoge un sondeo
realizado por Ipsos y recogido por el diario 'Le Figaro'. Una
encuesta previa de Ifop, publicada esta semana, concedía al
líder socialista una ventaja mínima de siete puntos por delante
de Sarkozy (53,5% por un 46,5%). Los sondeos más optimistas para
Hollande ampliaban su ventaja a 14 puntos (57% frente a un 43%
para los institutos BVA y CSA).
Participación
Los colegios electorales abrieron sus puertas en Francia a
las 08.00 horas. Diez candidatos se presentaban al cargo de jefe
del Estado en unos comicios en los que están llamados a votar
cerca de 45 millones de personas. Al cierre de los colegios, los
datos de participación alcanzaban el 80,58%, cifra ligeramente
inferior al 83,77% de participación total que se alcanzó en la
primera ronda de hace cinco años, con una abstención, por tanto,
del 16,23%.
Antes de mediodía, todos los candidatos habían depositado su
voto. Sarkozy lo hacía en el XVI distrito de París hacia las
11.40 hora local, vestido de traje y corbata y acompañado de su
esposa, Carla Bruni. Hollande, por su parte, lo hacía a las
10.00 en Tulle (centro de Francia), junto con su compañera
sentimental, la periodista Valérie Trierweiler, y también de
traje y corbata. Ninguno de los dos favoritos en las elecciones
realizó declaraciones a la prensa tras votar.
El más madrugador de los aspirantes fue el candidato del
centrista MoDem, François Bayrou, que depos
itó
su voto en la urna a las 8.30 hora local en la localidad de Pau
(sur) antes de poner rumbo a París para seguir la jornada
electoral desde su cuartel general de campaña en la capital.
"Hoy es un día muy importante, es en la primera vuelta cuando se
juega la elección presidencial porque un gran número de
franceses aún no saben lo que van a votar", confió a la prensa
el tercer candidato más votado en 2007 y quinto favorito, según
los sondeos anteriores al cierre de campaña.
También madrugador, el candidato del Frente de Izquierda,
Jean-Luc Mélenchon, ejerció su derecho al voto hacia las 10.00
horas en el décimo distrito de París. El candidato del Nuevo
Partido Anticapitalista (NPA), Philippe Poutou, votó en un
barrio popular de Burdeos, mientras que la ultraderechista del
Frente Nacional (FN), Marine Le Pen, depositó su papeleta en la
localidad de Hénin-Beaumon y la líder de Lucha Obrera, Nathalie
Arthaud, lo hizo en Vaulx-en-Velin. La aspirante ecologista Eva
Joly votó en el distrito XIV de París mientras que el
soberanista Nicolas Dupont-Aignan atendió a su deber cívico en
Yerres, y el gaullista de izquierdas Jacques Cheminade lo hizo
en el distrito XX de París. Fuente