La página Mediapart
dijo que el régimen libio dio 50 millones de euros a la
campaña electoral
de Sarkozy, citando un documento utilizado para investigar un
atentado en 2002 en la ciudad paquistaní de
Karachi, en el
que murieron 11 ciudadanos franceses.
La noticia se produce apenas seis semanas antes de la primera
ronda de las elecciones presidenciales francesas del 22 de abril.
"Si él (Gadafi) la hubiera financiado, entonces no he sido muy
agradecido", dijo Sarkozy cuando un periodista le preguntó por la
noticia en la cadena TF1 de televisión.
En marzo de 2011, mientras Francia y Reino Unido lideraban los
ataques aéreos contra el Gobierno libio, el hijo de Gadafi Saif al
Islam dijo a la cadena Euronews que Libia había financiado la
campaña electoral de Sarkozy en 2007, algo que la oficina del
presidente negó también en su momento.
Sarkozy la emprendió con la periodista que le preguntó por la
noticia y la afirmación de Al Islam, acusándola de simpatizar con el
joven Gadafi, que está retenido por una milicia Libia.
"Lo siento por usted, que sea la portavoz del hijo de Gadafi",
dijo el presidente, visiblemente molesto por la pregunta.
"Gadafi, que es conocido por decir tonterías, dijo incluso que
había habido cheques. Bueno, entonces el hijo debería seguir
adelante y mostrarlos entonces", dijo.
La portavoz de campaña de Sarkozy, Nathalie Kpsciusko-Morizet,
negó también el lunes que hubiera verdad alguna en la noticia,
diciendo que las acusaciones han sido reiteradas pero no ha
aparecido ninguna prueba al respecto.
Un portavoz del candidato del Partido Socialista, François
Hollande, negó hacer comentarios sobre el informe, salvo para
señalar que Gadafi visitó París tras las elecciones de 2007.
"Cualquier podría haberse sorprendido con razón por cómo fue
recibido Gadafi por el Gobierno actual hasta hace no tanto", dijo
Bernard Cazeneuve.
El portavoz añadió que si Hollande gana las elecciones levantará
las normas de secreto relacionadas con el atentado de Karachi.
Magistrados franceses están estudiando si el ataque fue una
represalia contra la decisión de detener los encargos de venta de
armas en Pakistán, y habría alguna conexión con financiación de
campaña durante otras elecciones francesas, en 1995.
Mediapart, donde trabajan varios periodistas veteranos de
agencias de noticias y diarios franceses, logró renombre en 2010 al
publicar noticias sobre un gran escándalo de financiación en torno
al partido UMP de Sarkozy y la heredera de L'Oreal Liliane
Bettencourt.