Scotland Yard, el cuerpo de policía más importante del Reino Unido,
permanecía descabezado tras la dimisión el pasado julio de su
comisario jefe, Sir Paul Stephenson, y de su comisario jefe adjunto,
John Yates, por las ramificaciones policiales del escándalo de las
escuchas ilegales de «News of the World», el tabloide propiedad de
Rupert Murdoch hasta su cierra hace dos meses. La ministra de
Interior, Theresa May, ha cumplimentado este lunes el último paso
del proceso de selección con una entrevista a los cuatro candidatos
finales, y ha anunciado el nombramiento de Bernard Hogan-Howe como
responsable de la policía metropolitana de Londres.
El cuerpo, conocido popularmente como Scotland Yard, es el más
grande del país,
con 50.000 funcionarios adscritos, de los cuales 32.000 son
agentes de policía. Entre sus tareas está la seguridad y el orden
público de la capital británica, pero también actúa como cuerpo
nacional responsable de la lucha antiterrorista en todo el país.
Esta doble naturaleza explica la importancia de una fuerza que, sin
haberse recuperado de la dimisión de dos veteranos y apreciados
policías por un escándalo mediático-político, protagonizó una
auténtica vergüenza nacional con su incapacidad de detener durante
tres días los violentos disturbios desatados en Londres durante el
mes de agosto.
«Quiero liderar un cuerpo temido por los criminales y que cuenta
con la confianza de los ciudadanos», ha explicado el nuevo mando
tras mantener su entrevista con la ministra de Interior y el
alcalde de Londres, Boris Johnson, co-responsables políticos de
Scotland Yard.

Entre los otros candidatos al puesto figuraban Tim Godwin, jefe en
funciones del cuerpo durante este tiempo, y Sir Hugo Orde,
presidente de la influyente asociación de jefes de policía del país.
Contra los dos han jugado sus críticas abiertas al gobierno durante
los disturbios de agosto, cuando la policía fue objeto de fuertes
reproches por parte de la clase política.
El nuevo jefe de Scotland Yard
ingresó en la policía en 1979, y sirvió como responsable de
la policía de Merseyside. Solo en Inglaterra y Gales existen 43
cuerpos de policía diferentes, distribuidos en función de su ámbito
territorial. Hogan-Howe se enfrenta al reto de disponer los
preparativos de seguridad para los Juegos Olímpicos de 2012, que se
inaugurarán el 27 de julio del año que viene y que deberían traer a
Londres a unos 120 jefes de Estado y de Gobierno.
Además, deberá dirigir la adaptación del cuerpo a las nuevas
necesidades de diversidad que exige la sociedad británica moderna a
un cuerpo donde solo el 9% de los agentes viene de las minorías
étnicas presentes en el país. Más agentes de minorías y más mujeres,
son algunas de las prioridades que los dirigentes políticos le
marcarán, en un clima de fuertes recortes presupuestarios, que
obligarán a Scotland Yard a reducir en hasta un 20% el gasto.