La batería de los Pc portátiles es un verdadero quebradero de
cabeza. Si un MacBook puede llegar a las seis o siete horas de
batería sin despeinarse, los usuarios de Windows dan gracias al
cielo cuando equipo aguanta cuatro horas. No obstante, esta
desesperante situación puede cambiar si seguimos una serie de
consejos.
Planes de energía de Windows 7
Las últimas versiones de este sistema operativo traen consigo un
interesante
configurador de planes (esquemas) de ahorro energético. Se puede
acceder a él a través de la ruta
Inicio-Panel de control-Sistemas y seguridad-Opciones de energía.
Allí, podremos 'toquetear' (a través de 'cambiar la configuración
del plan') aspectos como el brillo de la pantalla cuando estemos
conectados a la red eléctrica mediante un cable o funcionando solo
con la batería.
Configuración avanzada de energía
Si en el menú anterior, el de planes o esquemas de ahorro de
energía, pulsamos sobre 'Planes de ahorro de energía avanzados' ,
podremos configurar elementos muy interesantes, como el tiempo que
tarda Windows en desconectar el disco duro o en entrar en
hibernación. En este último estado, nuestro Pc 'se va dormir' de
forma automática salvando, eso sí, el trabajo que estemos realizando
en ese momento, ya sea en el navegador de Internet, en una hoja de
Excel o en un documento de Word. Este milagro se produce porque el
sistema se apoya en la memoria RAM para poder conservar las tareas
realizadas.
Desactivar conexiones
La antena Wi-fi y el Bluetooth son dos sistemas que, literalmente,
vampirizan la energía almacenada en nuestra batería. Así que cuando
no vayas a conectarte a Internet o no tengas intención de
sincronizar un dispositivo externo (como un móvil) a tu Pc, es mejor
desconectarlos. Este consejo es muy útil si nos encontramos en un
avión.
Desactivar tareas innecesarias
Los Pc siempre están haciendo cosas: buscando actualizaciones,
ejecutando procesos secundarios, activando programas desde el
inicio… Muchas tareas subterráneas que se suman a lo que estamos
haciendo nosotros (navegar por Internet, ver una película, trabajar,
escuchar música) y que crean un combo que va mermando la energía.
La mejor forma de controlar (y conocer) este tipo de procesos
indirectos, por llamarlos de alguna manera, es a través de
programas como
AutoRuns para Windows.
Con él, sabremos qué programas están configurados para ejecutarse
durante el inicio del sistema o al inicio de la sesión, y también
podremos desactivarlos. Sin embargo, debes de tener cuidado:
interrumpe solo aquellos archivos que conozcas, como el típico .exe
que inicia un programa que venía con nuestra cámara de fotos y que
no necesitamos usar cada vez que encendemos el portátil. Si no vas
con precaución y desactivas el archivo equivocado, puedes provocar
que tu equipo se vuelva inestable, y al final el tiro te puede salir
por la culata: cuanto más tarde el ordenador en iniciarse, más
energía consumirá.
También podemos utilizar MsConfig, el
programa que viene de serie en Windows, para hacer lo mismo. Para
ejecutarlo, pulsa Inicio-ejecutar y
escribimos MsConfig; le das a aceptar, y ya está.
Sanea tu disco duro
Cuanto 'más limpio' esté nuestro disco duro, su acceso será más
sencillo y se consumirá menos. Para adecentarlo, nada mejor que un
análisis profundo con un antivirus y una desfragmentación, al menos
una vez a la semana.
Cuidado de la batería
Descarga completamente (y vuelve a cargarla) la batería al menos una
vez al mes. Esto hará que los iones se mantengan en movimiento y no
se pierda capacidad de carga. También es recomendable no dejar
enchufado el portátil continuamente a la red, ya que el ordenador
corre peligro de sobrecalentarse.
Desactivar unidades ópticas
Como el lector de DVD o los puertos USB. Si no los vamos a
utilizar y andamos cortos de batería, es mejor dejarlos de lado
temporalmente, ya que consumen batería aunque no estén en
funcionamiento. Para hacerlo, pulsa en
Inicio-Panel de control-Sistemas y
seguridad-Sistema-Administrador de dispositivos. Allí, podrás
deshabilitar componentes a nuestro antojo. Al igual que ocurre con
el truco de 'Desactivar tareas innecesarias', solo debes desactivar
aquellos dispositivos que conozcas bien y no vayas a usar. Si no,
corres el riesgo de que tu ordenador deje de funcionar por completo.