Los rumores de los mercados apuntan a una posible
rebaja de la clasifiación
crediticia de Francia que, junto a la apertura ala baja de
Wall Street, ha arrastrado las Bolsas europeas.
Estas nuevas medidas se han decidido tras el encuentro sobre la
situación económica y financiera mantenido entre los principales
miembros del Ejecutivo con el presidente,
Nicolas Sarkozy, que ha
interrumpido sus vacaciones estivales para tal fin.
Economía desmiente los rumores
El Ministerio francés de Economía
ha desmentido y rechazado
"formalmente" las conjeturas que apuntan a
una posible degradación de la nota
de su deuda soberana por parte de una de las agencias de
clasificación, unos rumores que provocaron la caída en picado de la
Bolsa de París y otras plazas internacionales.
"Esos rumores son totalmente
infundados y las tres agencias (de calificación de riesgo)
han confirmado que no hay riesgo de degradación" de la deuda
francesa, ha indicado una fuente ministerial.
El encuentro
Han particiapado el primer ministro, François Fillon, el ministro
de Exteriores, Alain Juppé; y el de Economía y Finanzas, François
Baroin; la titular del departamento de Presupuesto y portavoz
gubernamental, Valérie Pécresse, el de Asuntos Europeos, Jean
Léonetti, y el gobernador del Banco de Francia, Christian Noyer.
En un comunicado difundido tras la reunión la presidencia ha
recordado que, entre otras medidas,
la reforma de las pensiones en 2010 ha permitido reforzar
"de manera duradera" el mantenimiento a largo plazo de las finanzas
públicas, y reafirmó los compromisos tomados de cara a
la reducción del déficit,
que para este año se prevé que sea del 5,7% del PIB.
En la reunión Sarkozy se ha congratulado igualmente de que las
medidas tomadas por las autoridades españolas e italianas, así como
la intervención del Banco Central Europeo (BCE), hayan sido eficaces
para reducir "de manera significativa" las tasas de interés sobre la
deuda de ambos países.
Asimismo, ha destacado que las decisiones de las instituciones
europeas y estadounidenses han permitido reducir las tensiones sobre
los mercados financieros.