A millones de creyentes en la fe judía les basta con seguir la
conducta que describe el Antiguo Testamento
para ganarse el favor del Señor.
No fue el caso de un turista que decidió experimentar en su visita a
Tierra Santa y prefirió probar suerte con una lógica mucho más
capitalista: dejó un cheque de
100.000 dólares (70.000 euros) como ofrenda entre las
piedras del Muro de las
Lamentaciones de Jerusalén.
Esta es, al menos, la suposición del joven de 22 años
que encontró el cheque el miércoles
pasado. Lejos de sorprenderse, el chaval cogió el talon y,
ni corto ni perezoso, "cerró un trato" con una deidad milenaria
y se dio a la fuga con el dinero.
El periódico local Israel Hayom cita a un amigo suyo, que
describe la situación del ladrón y asegura que
teme que le obliguen a devolver el
dinero cuando todavía puede cobrarlo. Al parecer, el chaval
se informó rápidamente de sus posibilidades y un abogado le dijo
que, por mucho que el talón estuviera extendido a nombre de "su
Santidad el Muro de las Lamentaciones", podia canjearlo al suyo por
100.000 dólares en efectivo.
La policía, ajena al debate teológico implícito en la situación
(¿se puede considerar en blanco un cheque a nombre de Dios o algún
monumento erigido en su honor?), investiga la situación: antes de
nada, pretenden determinar si todo es real o
si se trata de una farsa para
llamar la atención. El rabino de tan santo lugar,
Shmuel Rabinovich, afirma
sentirse ultrajado por el comportamiento del joven. "Condeno todo
intento de abrir los votos [que la gente deja en el muro].
Es una blasfemia y una afronta a
nuestro sagrado muro", ha dicho
para un medio belga.
Por lo visto, el ahora adinerado anónimo tenía la costumbre de
pasear por el muro al caer el sol para buscar entre las notas que
dejan los visitantes al muro; generalmente
sólo había encontrado súplicas que
los tursitas dejan por escrito con la esperanza de que
algún dia se cumplan, aunque hoy en día
tampoco es raro encontrar dinero
u otros objetos de valor. En 2008, el entonces candidato a la
presidencia de EE.UU, Barack
Obama, dejó allí una nota que luego
fue encontrada y bien comentada por los medios
intencionales.
De momento, sólo hay
dos datos que se sepan públicamente del joven: que tiene el
cheque y que se ha encontrado un nuevo abogado en Haifa. Es de
esperar que sea él quien se enfrente
al juicio al que será sometido el
chaval por la administración del Muro de las Lamentaciones.