¿Cuál es el origen del conflicto?
Todo comenzó el pasado sábado 6 de agosto durante una
pequeña manifestación en las calles
de Tottenham, un humilde barrio del norte de Londres. La
marcha se celebró en protesta por la muerte el jueves anterior de un
hombre de raza negra por un presunto disparo de un agente policial.
La víctima era Mark Duggan,
de 29 años y padre de cuatro hijos. Falleció en un taxi "por heridas
de bala" en un incidente que todavía no ha sido aclarado del todo y
que está siendo investigado por una comisión policial independiente.
Los primeros exámenes practicados a una bala disparada en este
suceso apuntan a que pertenecía a un policía y no a Duggan. También
se ha confirmado que la víctima no disparó primero.
¿Qué ocurrió en la primera noche de
disturbios?
La marcha, en principio pacífica y celebrada a pocos metros de
una comisaría, acabó derivando en una noche de caos y violencia en
Tottenham. Varios grupos de jóvenes
quemaron edificios y vehículos, saquearon tiendas y
lanzaron cócteles molotov, martillos, palos y botellas a la Policía.
Hasta 26 agentes resultaron heridos y 48 personas fueron detenidas.
Según aseguró un portavoz de Scotland Yard, la manifestación de
protesta, de unas 120 personas, fue "secuestrada" por un grupo de
"vándalos descerebrados"
que iniciaron un duro enfrentamiento con la Policía. Al amanecer,
Tottenham parecía más un escenario de guerra que un barrio de una
importante capital europea.
¿Por qué en Tottenham?
La crisis económica, la actividad de diversos grupos radicales y
un viejo enfrentamiento con la
Policía parecen estar detrás de esta oleada de violencia en
Tottenham. Se trata de un barrio humilde que reúne al norte de
Londres a personas trabajadoras de clase media-baja y de diversa
condición racial. Tottenham es una de las zonas de la ciudad con
mayor tasa de desempleo y
sus vecinos han denunciado en ocasiones el estado de abandono del
barrio por parte de las autoridades.
De hecho, estos incidentes no son una novedad en este barrio.
Unos disturbios de similar magnitud se vivieron en Tottenham en
1985, cuando otra manifestación pacífica acabó con violentos
enfrentamientos con la Policía. Murió un agente y otros 250
resultaron heridos. La violencia también se desató por el
fallecimiento de una joven durante una redada policial.
Los disturbios de ahora y los de hace 26 años ponen de manifiesto la
tensión existente entre la población, sobre todo de raza negra, y
las fuerzas de seguridad. Los vecinos denuncian que la
Policía provoca a los jóvenes y que
realiza registros indiscriminados a personas teniendo como
único pretexto el color de su piel. Así, parece que los agentes son
el objetivo principal de los ataques.
¿Cómo se ha extendido la violencia?
Lo ocurrido en Tottenham en la madrugada del domingo se repitió
de nuevo en sus calles en la noche siguiente. Un centro comercial
fue el principal escenario de los disturbios y acabó saqueado y
destrozado. Pero las protestas no se limitaron a esta zona de
Londres y se extendió por otros barrios de la capital británica,
aunque estos casos no parecen tener relación con la muerte de Mark
Duggan. Especialmente significativos fueron los incidentes del lunes
en el conflictivo barrio de Hackney
(al este de la ciudad), que cuenta con una de las tasas de
criminalidad más altas de Reino Unido. De hecho, allí actúa uno de
los grupos de jóvenes violentos más notorio de Londres: los 'London
Field Boys'.
También se ha palpado la tensión en los barrios de Lewisham, Peckam,
Croydon (donde ha muerto una persona), Brixton y Enfield. Por ello,
muchas tiendas de la ciudad han decidido no abrir estos días por
temor a los saqueos y las calles están menos transitadas de lo
normal. La presencia policial también se ha incrementado
notoriamente para frenar el caos.
La violencia ha ido más allá de Londres y
se ha extendido en otras ciudades
del país como Liverpool, Manchester, Nottingham, Leeds,
Bristol y Birmingham, con brotes de violencia entre los que se
incluyen saqueos, incendios de edificios y coches, destrozos de
mobiliario urbano y ataques a comisarías.
¿Han tenido influencia las redes sociales?
Sí. Twitter, Facebook y, sobre todo, la mensajería móvil han sido
el vehículo principal para que los jóvenes violentos se coordinaran
en sus actos vandálicos. La Policía británica
culpó directamente a la red social Twitter de propagar y "avivar" la
violencia en Londres mientras varios medios de comunicación
apuntaron a los teléfonos de BlackBerry y su
servicio de mensajería,
muy popular en Reino Unido, como primera herramienta de coordinación
entre los alborotadores.
Incluso un joven ha sido arrestado en el condado de Essex (este
de Inglaterra) por escribir mensajes
incitando a la violencia en
Facebook. Las redes sociales están siendo controladas para
detectar más usuarios violentos. Internet también es usado por la
Policía para subir fotos de los delincuentes, algunas incluso
colgadas por ellos mismos en sus cuentas de Twitter y Facebook, para
poder identificarlos y arrestarlos cuantos antes.
¿Quién está detrás de los actos vandálicos?
Ningún grupo se ha hecho responsable ni ha reclamado la autoría
de los disturbios. De hecho, los actos vandálicos
no parecen tener una motivación
evidente más que atacar a la Policía. Las autoridades
insisten en que los causantes son simplemente "delincuentes".
Los hechos han reavivado en Reino Unido el debate sobre la
creciente incidencia de las bandas
juveniles. En barrios londinenses como Tottenham o Hackney
abundan grupos de adolescentes que se dedican a amedrentar a los
vecinos o a pelear con bandas rivales, según describía recientemente
el diario The Guardian.
El aumento del vandalismo y de los comportamientos antisociales se
refleja en los datos del Centro para la Justicia Social de Reino
Unido, según los cuales el 6% de los menores de 19 años afirman que
pertenecen a una banda.
¿Cuántos heridos y muertos hay por los
disturbios?
El número de heridos por los disturbios no se ha cuantificado con
el paso de los días. Scotland Yard sí ha reconocido que un centenar
de sus agentes han resultado dañados. También hay un número
indeterminado de civiles heridos. Al tercer día de los disturbios se
registró la primera víctima mortal:
un joven de 26 años, que fue tiroteado en su coche en el
barrio de Croydon (sur de Londres). Un día después, otras tres
personas fallecieron al ser atropelladas en
Birmingham.
¿Y detenidos?
Solo en Londres ha habido casi
800 arrestos y la Policía afirma que "habrá más" tras
investigar todas las pruebas, incluidas las imágenes de las cámaras
de seguridad instaladas en las calles, para llevar ante la Justicia
a todos los responsables de estas actividades delictivas. El
comisario en funciones de Scotland Yard, Tim Godwin, hizo un
llamamiento a los londinenses para que identifiquen a los
responsables y éstos puedan ser detenidos. Además pidió a los padres
que tengan controlados a sus hijos.
En total, hay más de mil personas
detenidas en Reino Unido por los disturbios. Además de
Londres, las ciudades donde se han registrado más arrestos son
Manchester y Birmingham.
¿Cómo han actuado las autoridades?
Muchas han sido las críticas realizadas a las autoridades locales
y gubernamentales por "estar de
vacaciones" mientras el país vive una de las oleadas de
violencia más graves que se recuerdan. Por ello, tanto el primer
ministro británico, David Cameron, como la ministra británica del
Interior, Theresa May, y el alcalde de Londres, Boris Johnson, han
tenido que interrumpir su descanso estival para hacer frente a esta
crisis. Volvieron al tercer día del
inicio de los disturbios.
Cameron reunió su Gabinete de crisis y prometió que se hará "todo lo
necesario" para restaurar el orden en Reino Unido. De momento, se ha
decidido ampliar el número de efectivos policiales en las calles de
Londres con el despliegue de 16.000 agentes. El Gobierno no prevé
medidas más expeditivas como
recurrir al Ejército. Sí permitirá el uso de cañones de
agua y de bolas de goma contra los violentos, algo que en Reino
Unido solo se había realizado en las calles de Irlanda del Norte.
¿Hay precedentes en Europa?
Lo que está ocurriendo en Reino Unido tiene diversas
coincidencias con los incidentes registrados en Francia a finales de
2005. Entonces, todo comenzó con la
muerte de dos jóvenes musulmanes de origen africano
mientras escapaban de la
Policía en uno de los suburbios más pobres de París. Ocurrió el 27
de octubre de ese año y supuso el inicio de tres semanas marcadas
por la violencia no sólo en París, sino también en otras ciudades
del país como Lille, Marsella o Dijón. Incluso hubo otros focos
violentos relacionados con estos hechos en otros países como Holanda
y Bélgica.
Dos años más tarde, en noviembre de 2007, se produjeron nuevos
disturbios en un barrio conflictivo de París también tras la muerte
de otros dos adolescentes que viajaban en moto y chocaron con un
coche policial. La Policía, de nuevo, era el centro de las
protestas.
En diciembre de 2008, Atenas vivió una grave oleada de violencia
tras la muerte de un adolescente de 15 años por un disparo de la
Policía griega durante unos enfrentamientos entre las fuerzas de
seguridad y un grupo de manifestantes.
La capital helena se convirtió en
una auténtica batalla campal. Los incidentes se han
repetido en la ciudad en los dos aniversarios del fallecimiento del
joven.