Los mercados accionarios globales recayeron nuevamente el lunes
debido a que el nerviosismo por la degradación de la deuda
estadounidense pesó más que el alivio relativo que suscitó el
anuncio del Banco Central Europeo de que ayudaría a España e Italia
a evitar una mora de consecuencias devastadoras.
En Nueva York, el índice industrial Dow Jones se había
desplomado más de 250 puntos poco después de su apertura. Recuperó
algunas pérdidas pero volvió a ceder 375 puntos. Al mediodía, el Dow
bajaba 289 unidades (2,5%) y estaba en 11.156 puntos.
En otros indicadores bursátiles de Wall Street, el índice S&P 500
bajaba 38 puntos (3,2%) a 1.161. El índice compuesto Nasdaq , con
predominio de las emisoras de alta tecnología, caía 83 puntos (3,3%)
a 2.448.
En Europa, el índice FTSE de las 100 principales acciones en Gran
Bretaña cerró con una caída de 3,4% y se ubicó en 5.068,95 unidades,
mientras el CAC -40 de Francia perdió 4,7% y se ubicó en 3.125,19
enteros. El DAX de Alemania se precipitó 5% y quedó en 5.923,27
puntos.
El principal índice bursátil de Grecia tuvo el peor
comportamiento en Europa, al perder 6% y ubicarse en 998,24
unidades, su nivel más bajo desde enero de 1997. La comisión de
Mercados de Capitales de Grecia prohibió durante dos meses las
ventas en corto en la bolsa a partir del martes.
No obstante que las autoridades financieras de las principales
economías del mundo han afirmado que están dispuestas a adoptar
medidas para contener la incertidumbre en los mercados, este
compromiso no surtió efecto entre los inversionistas bursátiles.
La decisión riesgosa del Banco Central Europeo de comprar bonos
italianos y españoles redujo la presión que propiciaba las ventas,
pero sólo temporalmente, debido a que el nerviosismo principal
continuaba centrado en la baja a la calificación de AAA de la deuda
estadounidense que hizo Standard & Poor's.
"Hoy es aplicable el dicho en el mercado tradicional de que no
hay que atrapar un cuchillo cayendo. Muchos inversionistas están
indispuestos a correr riesgos en este momento", dijo Giles Watts,
jefe de valores en la firma City Index.
"Necesitamos un ambiente de calma en los mercados para superar la
situación actual, pero es difícil advertir cuando regresará dadas
las severas caídas que estamos viendo", agregó.
La disminución del apetito por el riesgo era evidente en todos
los mercados accionarios. Los refugios tradicionales de los
inversionistas como el dólar y el franco suizo exhibían fortaleza en
tanto que se registraban intensas ventas de euros.
Los mercados asiáticos descendieron pero su caída no fue tan mala
como muchos creían durante el fin de semana después de la primera
reducción a la calificación crediticia de Estados Unidos, que
sacudió al sistema financiero mundial. El índice bursátil referente
japonés Nikkei 225 cerró con una baja de 2,2% en 9.097,56.