El nuevo jefe de Gobierno, de 62 años, es presidente de los
socialistas franceses en la Asamblea Nacional y alcalde de Nantes
desde 1989. Se le considera un germanófilo convencido de que el eje
franco-alemán favorece el progreso de Europa. Reservado y exigente,
se le reprocha su inexperiencia en labores de gobierno de la nación
y su poco carisma. En 1997 fue condenado por trato de favor en un
concurso público.
El presidente de Francia,
François Hollande, ha
nombrado primer ministro al
líder de la bancada de
diputados socialistas en la
Asamblea Nacional,
Jean-Marc Ayrault. El
nuevo jefe de Gobierno socialista, tiene
62 años, es
profesor de alemán y desde
1989 es
alcalde de Nantes, la
séptima ciudad más importante del país. Se le considera un
germanófilo convencido de
que el eje franco-alemán favorece
el progreso de Europa
y debe ser imprescindible en la recuperación del euro.
“Viva la amistad franco-alemana”,
exclamó Ayrault ante miles de berlineses
en unas de las ceremonias por los
20 años de la caída del Muro. A ese acto, acudió como
alcalde de Nantes, orgulloso de tener
una relación de confianza, estrecha
con los vecinos de Alemania.
Jean-Marc Ayrault, (Maulévier,
1950), estudió en Würzburg
la cultura, la lengua y la litetura germana por "afinidad",
porque siempre se ha sentido muy próximo al país vecino, a su forma
de entender la vida. "La relación
franco-alemana debe ser el elemento fuerte en Europa", ha
dicho el político socialista,
unas declaraciones que se pueden leer en su blog.
El dirigente francés
reconoce en ese blog que la alianza franco-alemana es determinante
hoy, cuando Europa está apagada: "Los dos países son
fundamentales para hacer progresar a la Unión Europea".
Alcalde de Nantes desde 1989
Educado en una familia dedicada
a la industria textil, su compromiso político empezó a
fraguarse en Mayo del 68, cuando estaba a punto de entrar en la
Universidad de Nantes, y coincidió con Jean Poperen, el dirigente de
una corriente de la izquierda en la
época del Partido Socialista de Miterrand.
Con 26 años, Aurault se
convirtió en el alcalde más de joven de una ciudad francesa superior
a los 30.000 habitantes. Gobernó en el Ayuntamiento de
Saint-Herblain, la ciudad próxima a Nantes. De esa época le
marcó el incendio de una fábrica de piensos en Nantes, un accidente
que causó una catástrofe sanitaria y que él, como regidor de la
localidad próxima, vivió. Su municipio se convertió en lugar de
acogida de los afectados.
Dos años después se convirtió en
alcalde de Nantes, ciudad que ha vendido por Europa por su
transporte, cultura, medio ambiente... En su blog se narra su
política y la historia reciente de esta urbe
industrial de 300.000 habitantes
cercana a la costa.
En 1997, con Lionel
Jospin como primer ministro y Hollande como secretario del
Partido Socialis
ta,
Ayrault es propuesto como líder de
la bancada socialista en la Asamblea Nacional.
Reservado, exigente, enamorado de la cultura
(germana), pero con poco carisma
La prensa francesa cuenta de él, basándose en los testimonios de
su círculo político y allegados, que es
un político exigente que
le gusta escuchar, que es un hombre
tímido y reservado, y un enamorado de la cultura (germana,
si se tiene en cuenta su afinidad).
"Es un hombre discreto, que disfruta paseando por el campo o con
viajes de camping", cuanta un colaborador en 'Europe1'.
Los diarios franceses también hacen referencia a su
poco carisma y su inexperiencia en labores de gobierno de la nación.
Mientras, sus detractores recuerdan que
una mancha en su carrera política.
En diciembre de 1997 fue condenado
por trato de favor en un concurso público. Sobre este
asunto, Ayrault asegura que nunca se ha puesto en cuestión su
honradez personal. Ahora, la oposición recuerda las palabras de
François Hollande, que prometió en la campaña electoral que nunca
pondría en el Elíseo a nadie juzgado o condenado.