Un estudio publicado en la revista científica Mental Health and
Physical Activity afirma que "caminar es una intervención efectiva
contra la depresión" y genera resultados similares a la práctica de
ejercicio vigoroso.
La investigación, llevada cabo por un grupo de científicos de la
universidad de Stirling, en Escocia, se basa en ocho estudios en el
que participaron un total de 341 pacientes. "La caminata tiene la
ventaja de poder ser practicada por gran parte de la personas, no
implica costos, y es relativamente fácil incorporarla a la rutina
diaria", dicen los autores.
Una de cada diez personas afronta
la depresión en algún
momento de su vida. A menudo se manifiesta como
fatiga y una disminución
de la capacidad física e intelectual (lo que comunmente se llama
estar lento), una intensa tristeza, hipersensibilidad emocional,
sentimientos de inutilidad, pérdida de placer, una degradación de
sueño y el apetito, etc.
Pese a que el problema puede ser tratado con medicamentos,
la práctica de ejercicios
muchas veces es recomendada por el médico como una solución
alterntiva y divertida.
Además, hacer deporte al aire libre y en grupo mejora la salud
mental porque nos distrae de los problemas, generando una sensación
de control y liberando las hormonas del buen humor.
El truco está en dar con el tipo de ejercicio que te guste y que
puedas hacer regularmente como caminar,
montar en bicicleta, hacer
jardinería o nadar.
Los autores aseguran que con 5 sesiones semanales de 30 a 40 es
suficiente para recuperarse y empezar a sentirse mejor después de un
episodio depresivo.
No obstante reconocen que hace falta investigar más sobre el tema
porque aún hay dudas sobre la duración, la velocidad y el escenario
en donde la caminata debe ser realizada.