En rueda de prensa con motivo del 57 congreso de la Aepnya, la
jefa del servicio de psiquiatría y psicología infantil del Hospital
Clínico de Barcelona, Josefina
Castro, el jefe de psiquiatría del Hospital Sant Joan de
Déu, José Ángel Alda y el
psiquiatra del Western Phychiatric Institute and Clinic de
Pittsburgh (EEUU), Boris Birmaher,
han presentado los resultados de los últimos estudios sobre
trastornos mentales en infancia y
adolescencia.
Durante la etapa adolescente, la
tasa de depresión se duplica en el caso de las
chicas, mientras que en la infancia, la proporción es
similar en ambos sexos, ha expuesto Birmaher, quien ha matizado que
dentro de este elevado porcentaje deben diferenciarse entre las
depresiones de mayor y menor grado,
ya que las primeras registran menos casos.
Entre las principales causas de este
incremento porcentual, el
experto ha subrayado que se trata de "un
conglomerado de factores"
entre los que destacan especialmente el
estrés, el incremento del
consumo de drogas o de los
conflictos familiares.
Por su parte, Josefina Castro ha recordado que la
ansiedad y el estrés de las
familias por motivo de la crisis y la presión laboral
también repercute directamente en los hijos.
La irritabilidad, la tristeza
persistente, el aislamiento, el cambio de rutinas y gustos,
trastornos del sueño o el apetito son algunos de los síntomas que
Birmaher ha enumerado y que permiten detectar a los padres cuándo
sus hijos podrían sufrir depresión.
Visión romántica del suicidio
En este sentido, los tres han insistido en la importancia de
romper con el tabú del tratamiento
de salud mental, como mecanismo para acabar también con los
índices de suicidios que,
en España se sitúan entre 1 y 2
adolescentes por cada 100.000 habitantes.

Birmaher ha subrayado la importancia de fomentar los
programas de prevención en
las escuelas, las líneas telefónicas de ayuda, así como romper con
"la visión romántica del suicidio"
que se transmite a través de los medios de comunicación.
Los científicos han indicado que entre el 70 y el 80% de los
problemas de salud mental empiezan
antes de los 21 años.
Por su parte, Josefina Castro ha agregado que un 20% de los niños
puede necesitar, en algún momento,
asistir a una consulta, a pesar de no padecer ningún
trastorno.
Entre las principales vías de tratamiento, el doctor Birmaher ha
destacado la psicoterapéutica, mediante las
técnicas cognitivo-conductual o intrapersonal que doten de
herramientas al adolescente para "enfrentar los problemas
emocionales", y la farmacológica,
tan sólo en aquellos casos de depresión mayor que lo requieran.