En los dos últimos años contemplados por el estudio, 2007 y
2008, 255 soldados se quitaron la vida. Los autores del texto
han estimado que entre el 25 por ciento y el 50 por ciento de
los suicidios estuvieron directamente relacionados con tareas de
combate en Irak y Afganistán. Entre 1977 y 2003, las tasas de
suicidio entre el personal activo del Ejército fueron en
descenso.
Las cifras de suicidios destacan en un contexto de
aumento de las tasas de trastornos mentales entre el personal
alistado, lo que los autores han llamado 'centinelas para el
riesgo de suicidio'.
Entre 2000 y 2008, los desórdenes del comportamiento, de
temperamento, ansiedad y abuso de sustancias han aumentado de
forma drástica en el Ejército. En este tiempo, el número de
visitas a instituciones de salud mental por
parte de miembros del Ejército casi se ha duplicado.
"La tasa (de problemas de salud mental entre el personal) en
2008 indica que más de una quinta parte de los soldados en
activo han realizado visitas ambulatorias por desórdenes
mentales, lo que implica un problema para la salud pública", han
apuntado los autores en el informe. Así, han asegurado que los
suicidios son "la punta del iceberg de la salud mental".
Entre los 255 suicidios registrados en 2007 y 2008, un 17 por
ciento de los soldados habían sido hospitalizados previamente
por problemas de salud mental durante ese año, y el 50 por
ciento de ellos habían visitado a algún profesional por
problemas de salud mental.
Por último, los autores han subrayado que la tasa de
suicidios en el Ejército ha sobrepasado la registrada entre
civiles. Fuente