Israel ya lleva haciéndolo 30 años y lo ha exportado a China,
México y Estados Unidos. De momento,
ningún país de la Unión Europea ha utilizado esta técnica
que pretende provocar precipitaciones cuando la naturaleza se
muestra terca.
En pocas palabras, se trata de 'bombardear' las nubes con yoduro
de plata, un elemento noble que en principio no daña el
medioambiente, y que en Israel ha dado buenos resultados
elevando el porcentaje de
precipitaciones al 19%.
Esperanza Aguirre ya había propuesto utilizar esta técnica en
2006 y, de hecho, viajó a Israel para interesarse por ella. Desde
entonces imperó un silencio absoluto alrededor de la intención o no
de la Comunidad de Madrid de utilizar aquella técnica.
Ahora todo indica que la Comunidad de Madrid
resucitará el proyecto para dar respuesta a la falta de
lluvias que sufre la región que ya está provocando problemas de
salud en su población.
El 27 de febrero apareción un
artículo en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid
anunciando que la empresa alemana Radiometer Physics está preparada
para "suministrar, instalar y poner en servicio un equipo
radiómetro" próximamente. En aquella publicación también se refleja
que Aguirre ha adjudicado un
contrato de 118.500 euros a este proyecto que pretende
aumentar las precipitaciones de nieve y lluvia mediante la
teconología de "estimulación controlada de las nubes".
Sin embargo, de momento no han trascendido informaciones
concretas sobre la técnica exacta
que utilizará la Comunidad de Madrid. El equipo radiómetro
reflejado en el Boletín sólo servirá para analizar el comportamiento
de las nubes. Se trata, por tanto, de un paso previo a la puesta en
marcha real de la operación.
Tampoco está decidido todavía si
realmente se utilizará yoduro de plata para estimular las
nubes. La Comunidad de Madrid se niega a dar más detalles y
únicamente especifica que existen
varias posibilidades sobre la mesa.
¿Cómo se provoca lluvia 'bombardeando' las nubes?
La técnica que probablemente utilice la Comunidad de Madrid,
consiste en utilizar aviones
biomotores que arrojan sobre la parte inferior de las nubes
yoduro de plata. En un paso previo al 'bombardeo' de las nubes, se
hacen una serie de estudios matemáticos y análisis vía satélite.
Estas mediciones permiten
calcular qué nubes son las más idóneas para el bombardeo,
que son generalmente las más densas, y cómo se desplazarán en las
horas siguientes a la operación en función de los vientos y
corrientes que haya en ese momento.
La fusión del yoduro con el agua
provoca que el primer elemento ascienda a la parte superior de la
nube, lo que hace que las gotas de agua se condensen, pesen más y,
por efecto de la gravedad, caigan en mayor cantidad. Después de la
acción, la plata se deposita en el fondo del embalse sin degradarse.
Los ecologistas piden más información
para valorar los efectos en el medio ambiente
Como ya se había anunciado la primera vez que se propuso utilizar
esta técnica, el experimento se llevará a cabo
en la cuenca del río Lozoya. Aquel área resulta idónea por
encontrarse ahí cinco embalses que representan las
dos terceras partes de la capacidad total de acopio de agua
en la región.
Pero, además, según informó a Teinteresa la
portavoz de Ecologistas en Acción,
María Ángeles Nieto, esta zona es una de las "menos
alteradas" por el ser humano de la Comunidad de Madrid. L
a
preocupación de la organización no es tanto los efectos del yoduro
de plata, como la "intromisión en
el ciclo de la meteorología" de la región. Sobre todo, en
la zona de "mayor captación de recursos hídricos".
Nieto asegura que la Comunidad de Madrid no ha informado sobre
sus intenciones y que su organización ya ha pedido documentación
para poder valorar los efectos de aquella técnica tendrá sobre el
medio ambiente.
El conjunto ecologista denuncia que Esperanza Aguirre pretenda
solucionar la escasez de agua con este tipo de acciones que
comprometen el ciclo natural de la meteorología. Nieto señala que
otras acciones serían mucho más eficaces, como la
eliminación de los 30 campos de
golf que tiene la seca región de Madrid y que consumen
tanto agua "como 200.000 habitantes".