Cinco de febrero de 2012. Las tropas sirias han azotado Damasco
como nunca antes en la cruenta guerra civil que está asolando el
país desde que sus ciudadanos se alzaron contra el Gobierno en su
propia primavera árabe.
Mataron hasta a los asistentes de
los funerales que estaban enterrando a sus muertos. La ONU
se estaba preparando para intervenir contra la dictadura.
En este clima, ¿qué hace el líder sirio, Bashar Al-Assad?
Escribir un correo electrónico a su
mujer. No para advertirla de lo tenso de la situación, ni
para lamentar la matanza requerida para perpetuarse en el poder. No,
lo que le manda son las letras de
una canción de country de Blake Sheldon, con el
tema adjuntado como un fichero comprado en iTunes. ¿La letra? "Me he
convertido en un corazón roto andante / Hecho un lío a mi alrededor
/ La persona en la que me he convertido últimamente / No es la que
yo quiero ser".
Éste es solo uno de las docenas de correos que ha recibido el
periódico británico The Guardian. Supuestamente, han sido
interceptados por activistas y se supone que son de Al-Assad usando
cuentas con otros nombres (él firma como Sam). De ser ciertos,
reflejan la más que preocupante
desconexión del dictador sirio con la realidad de su país,
en la que ya han muerto más de 7.600 ciudadanos. Y muestran que, a
pesar de estar viviendo una guerra civil y de haber impuesto
racionamientos y recortes en la calle, ni él ni su familia se cortan
a la hora de mantener su elevadísimo tren de vida.
No es solo que mientras el país se destruye, literalmente, a su
alrededor, Assad esté preocupado
porque no sabe cómo encontrar una copia en DVD de Harry Potter y
las reliquias de la muerte, parte II. Es que su mujer,
Asma, no ha parado de comprar por Internet varios artículos de lujo
con su prima, Amal. El 19 de julio de 2011 adquirió collares de
piedras preciosas. En junio, se
hizo con un jarrón por valor de 3.100 euros (con descuento,
eso sí; a Asma le encantan los descuentos, y quitar el IVA de sus
compras de lujo). En febrero de 2012 compró unos zapatos de
Christian Louboutin y se interesó por unos tacones de 4.500 euros.
En el caso de estos últimos, le preguntó a un amigo qué le parecían.
El amigo, más sensato, respondió: "No creo que les vayas a dar mucho
uso en el futuro cercano, por desgracia".
Entre los demás artículos de lujo (12.000
euros en candelabros, mesas y lámparas
de
cristal; obras de arte entre 6.000 y 45.000). El 30 de
diciembre, mientras los manifestantes se congregaban en Aleppo,
Hama, Damasco y Deraa. Asma intentó comprar un chaleco antibalas
escondido como un jersey.
Mientras, el propio Al-Assad siguió mandándole correos de amor a
su mujer. Un día, ésta le dijo que estaría libre a las cinco de la
tarde para verle. ¿La respuesta?
"Es la mejor reforma que puede tener un país, que me digas dónde vas
a estar. Vamos a adoptarla en lugar de esta basura de leyes,
partidos, elecciones y medios". Otra vez, le mandó un truco
de magia del programa America's Got Talent.
Fue muy significativo un correo que mandó Hadeel Al-Ali con la
reacción de un grupo de amigos que habían visto el discurso de
Al-Assad en enero. Decía: "Le
queremos taaaaanto!! Estamos muy orgullosos de él y su
fuerza y sabiduría y carisma y por supuesto su belleza".