La vuelta de
Hugo Chávez
a su país no ha disipado las dudas sobre su salud. Tras varias
semanas de tratamientos en la clínica Cimeq de La Habana, el
presidente venezolano intenta mostrarse fuerte ante la cercanía
de las elecciones. Así y todo, las noticias sobre el estado
avanzado de su cáncer hacen pensar en un futuro diferente al que
Chávez y sus ministros tratan de dibujar.
La afirmación más
preocupante la ofreció el médico venezolano afincado en EEUU,
José Rafael Marquina, a radio Caracol donde considera que
el cáncer que padece Chávez es "incurable y no está respondiendo
bien a la terapia, por lo que la expectativa de vida corta".
Se especula que podría haber desarrollado una metástasis en el
hígado. Un debate que alimenta las dudas sobre lo incorrecto de
su tratamiento en Cuba.
Además, el presidente venezolano habría decidido no someterse
a una larga operación quirúrgica necesaria para extraerle el
tumor agresivo que sigue creciendo, según el diario 'New
Herald'y que se estima que es terminal, porque no quería estar
postrado durante un largo período de recuperación.
Una decisión que podría recortar significativamente su
expectativa de vida, según el ex embajador de Estados
Unidos ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Roger
Noriega.
De hecho, el ex
presidente brasileño Lula da Silva,
que ha superado una dolencia similar, considera que
“Chávez se va a perjudicar por
su paranoia por la seguridad”,
en referencia
a la insistencia de Chávez de operarse en Cuba. El
presidente de Venezuela quería ser operado en la isla para
evitar filtraciones sobre su salud, aunque la tecnología cubana
es inferior a la de otros países.
Su negativa a ser operado en el
Hospital Sirio Libanés de Sao Paulo, ofrecido por Brasil, podría
haber jugado en su contra.
Al menos, esa es una opinión que también comparte la actual
presidenta de Brasil, Dilma
Rouseff, según el periodista venezolano Nélson
Bocaranda. El reportero asegura que "se han sucedido
una serie de errores en la
aplicación de la radioterapia en el Cimeq según ha
podido demostrar el médico brasileño", que llegó a Cuba para
hacerle una evaluación al presidente venezolano antes de que
partiera a Caracas, a petición de la familia del propio Chávez.
Contó para ello con la ayuda
de dos médicos venezolanos y dos españoles, de la confianza de
Fidel Castro, que evaluaron los resultados de las
tomografías y los exámenes hechos en el Cimeq. Un análisis que
ha despertado serias
dudas en cuanto a la precisión de las aplicaciones de
radioterapia, según Bocaranda, en especial por las
partes del cuerpo expuestas a la radiación.
Las discrepancias en el
equipo médico también preocupan en la familia de Chávez, que
dudan de los medios cubanos para salvar a su patriarca.
Muchos creen que debería aceptar la oferta de Brasil, aunque a
estas alturas parece improbable que no siga con su tratamiento
en Cuba. Sería una afrenta al
régimen cubano que no tiene visos de cumplirse. Ahora
el presidente venezolano seguirá tratándose en el Hospital
Militar de Caracas para volver al Cimeq, presumiblemente, el mes
que viene.
Durante su estancia en Venezuela
tratará de acallar las
conjeturas sobre su delicado estado de salud y despejar las
dudas de los suyos. Mostrarse débil jugaría en su
contra. Además, ante la gravedad de su enfermedad Chávez se ha
encomendado dos veces a un curandero brasileño, por
recomendación de Lula da Silva, según la revista 'Veja'. El
conocido médium Joao de Deus habría tratado de sanar así al
presidente venezolano. Fuente