Es, probablemente, el medicamento que inauguró la moderna
farmacología. Un extracto de la corteza del sauce, el ácido
acetilsalicílico, lleva 120 años de
vida comercial como Aspirina. Desde el principio se le reconocen
dos indicaciones, dolor y fiebre. Pero eso no ha cerrado la búsqueda
de nuevas utilidades.
La más conocida es su
capacidad anticoagulante. Y cada vez hay más evidencias de que
puede ser un protector contra el cáncer. Las últimas las publica la
revista The
Lancet, que en su último número incluye tres artículos al
respecto: uno que recoge datos de 51 estudios, y otros dos sobre su
impacto en cánceres metastásicos. Y, en los tres, se admite un
efecto protector —sin olvidar posibles efectos adversos, como las
hemorragias intestinales o internas—.
Pero el anuncio apunta más a una posibilidad futura que a un
hecho incontestable, advierten Andrew Chan y Nancy Cook, de la
Universidad de
Harvard en un comentario que
también publica The Lancet. Los expertos admiten que
los datos apuntan a una reducción de la mortalidad por cáncer
colorrectal de un 35% después de una ingesta diaria del medicamento
durante 8 o 10 años. También una disminución de la incidencia de
este tipo de tumor del 24%. Se trata de datos obtenidos gracias a
estudios que se han efectuado para medir el efecto cardioprotector
del medicamento (es decir, de manera indirecta, ya que eso no era lo
que buscaba).
Este efecto se puede medir de otras maneras. Por ejemplo, como
una reducción general de la mortalidad del 12%, y de la de cáncer en
general del 15%, indican los autores, que, además, señalan que no
parece ser un efecto que dependa de la dosis (lo que apunta a que
esta puede ser muy baja). Los datos también apuntan a que hay un
efecto protector contra el cáncer desde muy temprano. Y que esto se
nota porque se reducen las metástasis.
Hasta aquí, los datos positivos. Pero en el análisis, Chan y Cook
apuntan ciertas limitaciones en los trabajos, sobre todo en el
mayor, de Peter Rothwell, de la Universidad de Oxford.
La
principal, que justo omite los datos de los dos mayores estudios
llevados a cabo al respecto, el
Women’s Health Study, que intentó medir el efecto de una toma
diaria de acetilsalicílico de 100 miligramos durante 10 años en casi
40.000 mujeres, y del
Physicians’ Health Study, que investigó a más de 22.000 hombres
que tomaron 325 miligramos del fármaco días alternos durante cinco
años. Y después de más de 10 años de seguimiento, no se vio un
efecto de disminución de cáncer colorrectal, ni de cáncer en general
o de mortalidad.
Por eso los revisores de los trabajos apuntan que todavía no se
puede concluir que haya recomendar el consumo de aspirina de
prevenir el cáncer. Pero “mientras esperamos nuevos datos, la
impresionante recopilación de información nos lleva un paso más
cerca a ampliar las recomendaciones para el uso de la aspirina”,
concluyen. Y apuntan a que el factor protector frente al cáncer debe
incluirse en todos los estudios sobre aspirina (o sus genéricos) que
se hagan en el futuro.