Asma el Asad, de 36 años, esposa del presidente de Siria va a ser
incluida el próximo viernes entre los dignatarios sirios sometidos a
sanciones por la Unión Europea (UE). El Reino Unido ha propuesto su
introducción en la lista negra y es probable que los ministros de
Asuntos Exteriores de los 27 den el visto bueno a la iniciativa,
según indican fuentes diplomáticas.
El nombre de Asma el Asad figura en una nueva lista de
personalidades del entorno más cercano al presidente Bachar el Asad
a los que Londres y otras capitales quieren dar un escarmiento. Si
es sancionada, sus bienes y recursos económicos en la UE quedarán
congelados y no podrá obtener visados para viajar a países europeos.
Si Asma ha conservado, como se cree, la nacionalidad británica
—aunque su familia es originaria de Siria, ella nació en Londres—
esta segunda
medida es inaplicable. El padre de Asma, cirujano, vive y ejerce en
la capital británica.
Hasta ahora 114 dignatarios sirios, la mayoría militares o
miembros de los servicios de seguridad, han sido castigados por la
UE junto con algunas entidades y empresas del país. A los
sancionados Bruselas les considera “personas responsables de la
violenta represión de la población civil” que en un año se ha
cobrado más de 8.000 muertos, según la ONU. Pero el castigo puede
ampliarse, y por eso la UE se dispone a aplicárselo a Asma, a
“personas y entidades asociadas” con el primer grupo.
La divulgación, la semana pasada, de una serie de correos
electrónicos de la familia El Asad en los que ella manifestaba
varias veces su solidaridad con su esposo ha sido, según fuentes
diplomáticas, un factor decisivo a la hora de proponer su inclusión
en la lista negra. Los correos, interceptados por la oposición,
fueron desvelados por el diario The Guardian.