Ante la baja en el termómetro en gran parte del país, incluido
Hidalgo, la delegación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)
en la entidad advirtió que los cambios bruscos de temperatura
podrían provocar parálisis facial.
De acuerdo con especialistas de la
dependencia, los cambios súbitos de temperatura son un factor que
afecta las pequeñas arterias del nervio facial, ya que al pasar de
un sitio cálido a uno frío se cierran y ocasionan la pérdida de la
función del nervio.
El IMSS Hidalgo, explicó que la parálisis facial es la pérdida de
movimiento involuntario de los músculos de la cara, y puede ser
secundaria a varias causas: principalmente infecciosas, tumorales,
inflamatorias, infecciones de los dientes, ojos y oídos.
"Se conoce como parálisis facial cuando el rostro del paciente se
desvía hacia uno de sus lados, se paraliza y provoca incapacidad
para cerrar el ojo de la parte del rostro dañada, además de que en
ocasiones provoca pérdida del sentido del gusto, pudiendo estar
afectados otros nervios craneales", detalló en un comunicado.
Explicó que cuando al paciente ya le fueron indicados sus
medicamentos y se verificó la causa del problema, entonces se hace
una transferencia del caso a los especialistas en rehabilitación
para estimular los músculos afectados y otorgar una serie de
indicaciones para la recuperación rápida y eficaz del paciente.
Admitió, sin embargo, que un porcentaje quedan con secuelas de
debilidad de la musculatura facial.
Dentro del programa de rehabilitación, los ejercicios más comunes
que se indican, son de mímica para estimular los movimientos de los
músculos faciales y que ayudan a la recuperación de la fuerza
muscular del rostro.
Cabe destacar que la mayoría de las parálisis faciales son
idiopáticas (no tienen una causa aparente) y en la mayoría de los
casos se relacionan con virus; se trata de un padecimiento que
afecta a niños y adultos por igual, el cual tarda en desaparecer
hasta tres o cuatro semanas.
La Jefatura de Servicios de Prestaciones Médicas del IMSS Hidalgo
recomendó que para prevenir la parálisis facial es necesario atender
las infecciones por virus del herpes zóster, de oídos y de garganta,
así como evitar cambios bruscos de temperatura y golpes en el oído.
Ante estas circunstancias se recomienda no minimizar o descuidar
el dolor de oído y acudir a su Unidad de Medicina Familiar
correspondiente para descartar infecciones agudas y crónicas, que de
no ser tratadas a tiempo pueden progresar y lesionar el nervio
facial.
La delegación del IMSS Hidalgo destacó que este padecimiento
afecta esencialmente a las personas con un sistema inmunológico
deprimido, como es el caso de pacientes con diabetes, hipertensión,
artritis y lupus.