El malestar ciudadano se palpa en la calle, y los políticos del
PP empiezan a sufrirlo en sus carnes. El presidente de la
Generalitat, Alberto Fabra, este mediodía, tras reunir al pleno del
Consell en Altea, se ha dirigido hasta la localidad de Guardamar del
Segura para visitar la exposición La dama de Guardamar.
Pero en la calle le esperaban más de doscientas personas, Fabra
se ha visto obligado a cambiar el programa oficial de la visita, y
trasladar la firma en el libro de honor, prevista en el
Ayuntamiento, se ha realizado en la Casa de Cultura, para evitar a
los manifestantes, según informa la televisión de Guardamar.
El presidente, acompañado también de la presidenta de la
Diputación, ha ido directamente a la Casa de Cultura para visitar la
exposición, y firmar en el libro de honor del Ayuntamiento. A la
salida más de 200 personas, con pancartas que hacían referencia a
los recortes, gritaban: "que se jodan y paguen". Con pitos, y
abucheos se han llegado a lanzar huevos contra el presidente del
Consell, que escoltado por agentes de la Guardia Civil ha conseguido
llegar al coche oficial. Algún huevo ha impactado sobre el coche
oficial. El Ayuntamiento tenía previsto agasajar a Fabra con un
ágape tras el acto, sin embargo el presidente ha optado por seguir
con su agenda y dirigirse a Calp.
En la noche del jueves, el ex presidente de la Generalitat,
Francisco Camps también fue recibido con abucheos y lanzamiento de
huevos por parte de unas treinta personas a su llegada a una cena
coloquio de la escuela de verano Fundación Vives que se celebra en
Xàbia. En la noche del lunes, el alcalde de Gandia, Arturo Torró,
tuvo que renunciar a dar su discurso inaugural de la Universitat de
Gandia debido a que las abucheos y gritos de los ciudadanos, en
defensa de la red pública de guarderías, impedía su escucha.