Atrás quedó la Lindsay Lohan de fiestas, excesos y arrestos.
Atenta a una vida hogareña y más organizada, grabó para el famoso
programa Saturday Night Live que saldrá el próximo sábado 3 de marzo
pero sorprendió a los presentes con el tamaño de su cara.
Se la vio, y fotografió, hinchada, con un relieve extraño, a pesar
de sus intentos de cubrirla con amplios anteojos negros de sol.
Parece que la joven de apenas 25 años incursionó en un tratamiento
estético al que ya se unieron Madonna y Kylie Minogue y que tiene
como fin lograr un “efecto almohada” en la cara, que logre
apariencia de rostro fresco, juvenil, a partir de unos rellenos de
grasa en la cara. Pero en Lindsay, quizá porque más joven no podía
aparentar, el efecto fue el contrario.
En una entrevista más reciente que será vista el jueves en el show
de Matt Lauer, la protagonista de Mean Girls dijo
que finalmente está limpia de aquellos actos de excesos y denuncias
y que necesitaba probarse a ella misma de que podía.
“Creo que eso va a tomar tiempo, y creo que el tiempo es acción”,
aseguró. “Porque se puede decir muchas cosas, pero creo que tengo
que pasar por el proceso de desafiarme cosas a mí misma, como por
ejemplo haberme comprometido en participar de Saturday Night Live,
llegar puntual, esas cosas”, detalló.
La rubia contó que no quiso dejar pasar la oportunidad de participar
en SNL y en su próxima película, en la haría el rol de la mismísima
Elizabeth Taylor en versión biográfica. “Hice muchas investigaciones
sobre ella, siempre me pareció fascinante y sería un verdadero honor
para mí poder contar su vida en el cine”, confesó.
Respecto de sus recordadas noches de descontrol, dijo que está mucho
más “hogareña”. “Ya no es lo mio”, aseguró. “Hace unos meses salí
con un amigo y me sentí tan incómoda, no porque me haya tentado, era
siempre más de lo mismo y ya no me divertía”, contó.