Casi vomito al ver las instantáneas que han publicado en
rumorfix.com, de verdad. No se puede estar más ido de la cabeza que
Lindsay Lohan y familia. Es que no se salva ni uno, por favor.
Su hermana se pone pómulos y se
destroza la cara, ella... para qué contaros… y ahora su madre,
también. ¡Esto es deprimente!
Ya lo veis, madre e hija justo antes de pegarse el filetón, ¿es
esto normal? Desde luego, para mí, no. Hay muchas madres que besan a
sus hijos en los labios, pero a modo de piquito, como un saludo, por
costumbre. Pero esto… ¡roza el
incesto!
La situación (aunque ya es evidente) es la siguiente: Dina Lohan
celebra su 49 cumpleaños con una macro fiesta en Nueva York.
Obviamente, el alcohol abunda, y
ella, lo toma sin parar.
¿El resultado? El que veis. Acabas borracha perdida y te lías con
tu propia hija. Y, ¡qué decir de Lindsay! Hace dos días en la cárcel
por drogarse y ahí la tenéis, como una cuba de nuevo…
Esta chica no aprende, ya me temo
lo peor.
Lo mejor (peor) de la foto es el
pobre Cody, hermano pequeño de Lindsay, que quisiera desaparecer de
tan bochornoso momento. Es evidente que su familia le da
vergüenza ajena y, quizás por su corta edad, aun no ha llegado a su
grado de decadencia. Esperemos que, al menos él, se salve del gen
Lohan.