En tiempos de crisis lograr del banco la concesión de una
hipoteca es harto difícil. Se dan menos hipotecas y en condiciones
más exigentes. Por eso es más
importante que nunca saber qué se firma.
Un crédito hipotecario está lleno de letra pequeña, de hecho en
estos años, no dejan de acumularse sentencias judiciales porque el
banco o caja en cuestión no ha aclarado al cliente "todo" lo que
estaba firmando.
Según la asociación
Adicae, entre los diferentes
abusos cometidos por las entidades financieras la mayoría
se producen en las siguientes puntos:
Cláusulas suelo
Operan contra la bajada del euríbor. Estas cláusulas han sido
introducidas a escondidas por las entidades para evitar que el
consumidor pueda beneficiarse en la cuota de la baja del euríbor. Si
son suelos muy altos (en torno al 4%) o vienen sin un techo, deben
ser consideradas claramente abusivas.
Comisiones
Relativas a la indebida imposición de gastos y comisiones al
consumidor.
Vencimiento
Las denominadas cláusulas de vencimiento anticipado permiten
resolver el contrato de préstamo hipotecario por cualquier
incumplimiento de obligaciones no principales (aquellas distintas a
la obligación de devolución de capital e intereses fijados en la
escritura).
Falsas obligaciones
Algunos productos financieros vinculados se presentan como
"obligatorios", cuando realmente no lo son, alegando una bajada del
diferencial. El listado de productos es muy amplio, pero entre los
más importantes están los seguros (de vida, hogar, desempleo, etc.),
planes de pensiones, cuentas corrientes, etc.
Nuevas fórmulas de blindaje
Los seguros swap o clips son productos que las
entidades ofrecen a los consumidores como un seguro de cobertura.
En
realidad, son productos de inversión de alto riesgo, se
comercializaban vinculados a hipotecas. Los consumidores se
encuentran atrapados y ante unos enormes costes de cancelación (de
media rondan los 9.000 euros).
Evitar el euríbor
Se intenta aplicar índices de referencia para el cálculo más
elevados al euríbor. Es el caso del IRPH, que ronda un punto
porcentual más alto siempre que el euríbor.