Por medio de un trasplante de células, Estrella podrá
ayudar a su hermano Antonio, de 5
años, afectado de aplasia medular severa, una grave
enfermedad hematológica que causa la desaparición de las células
encargadas de la producción de la sangre en la médula ósea.
El primer bebé seleccionado genéticamente para curar a un hermano
fue Javier, que nació el 12 de octubre de 2008 también en el
Hospital Virgen del Rocío. En dicho centro se llevó a cabo asimismo,
en 2009, el trasplante de células del cordón umbilical de Javier a
su hermano Andrés, de 7 años, que padecía una grave anemia
congénita.
La clínica IVI de Valencia
ha informado este mismo lunes que "hace 11 meses, el pasado mes de
marzo de 2011, nacieron en Barcelona Noah y Leire, las gemelas
histocompatibles (HLA) engendradas para salvar a su hermano Izan,
afectado de Adrenoleucodistrofia". En un comunicado, la clínica IVI
ha replicado así a este segundo registrado en Sevilla, al tiempo que
ha detallado que actualmente Izan "se encuentra en tratamiento en un
hospital de Barcelona", aunque su pronóstico es "reservado". "El IVI
considera que el éxito de la técnica radica en la curación del niño
afectado por la enfermedad, por eso hasta la fecha se ha abstenido
de dar difusión a este logro
clínico que a día de hoy está incompleto", han argumentado
desde el IVI.
Ley de 2006
La autorización del diagnóstico preimplantacional con fines
terapéuticos para terceros -que ha hecho posible los nacimientos de
Javier y Estrella- fue una de las principales novedades que
introdujo la Ley de Reproducción
Asistida de 2006. Consiste en analizar las células de los
embriones de una pareja y, mediante fecundación in vitro,
seleccionar uno sano para que se convierta en un potencial donante
de su hermano y utilizar así su médula ósea o su cordón umbilical.
Hasta la aprobación de esta Ley, en España se permitía analizar y
seleccionar embriones para
prevenir una enfermedad del propio embrión en un futuro o para
evitar que el hijo naciera con una enfermedad genética, pero no para
servir de donante a otra persona. Esta posibilidad sí la contempla
la normativa actual, aunque la limita a casos excepcionales y que
requieren una autorización expresa
de la autoridad sanitaria. Andalucía fue la primera
comunidad en recoger el Diagnóstico Genético Preimplantatorio como
un derecho incluido en la cartera de servicios de la Sanidad
pública.
El primer caso de aplicación del diagnóstico preimplantacional con
fines terapeúticos para terceros del que se tiene constancia en el
mundo se produjo el año 2000 en
Colorado, Estados Unidos, donde una pareja acudió a la
selección embrionaria para tener un hijo libre de la anemia de
Fanconi que padecía su otra hija.