El asteroide 433 Eros pasará este miércoles a 26,7 millones de
kilómetros de la Tierra, su viaje más cercano al planeta desde 1975.
Eros es uno de los cuerpos celestes conocidos como
asteroides cercanos a la Tierra
o ACT. Actualmente se conocen aproximadamente unos 1.000 ACT, que
sobreviven en su órbita entre 10 millones y 100 millones de años.
433 Eros es un asteroide de tipo S, lo que significa que tiene una
composición de silicatos de magnesio y hierro. Este tipo de cuerpos
representan alrededor del 17% de los asteroides conocidos, son muy
brillantes y los más comunes en el cinturón interior de asteroides.
Cada 643,19 días, poco menos de dos años (1 año, 9 meses y 3
días), el asteroide Eros pasa cerca del planeta Tierra, aunque
no volverá a ser visible hasta
2056. Aquellos que quieran ver el cuerpo celeste desde
España pueden hacerlo a partir de las 04.00 horas del 1 de febrero y
hasta el día 10 con un telescopio de aficionado. Esta madrugada,
cuando el asteroide estará más cerca del planeta (a unos 26,76
millones de kilómetros) podrá verse incluso con unos prismáticos
convencionales debido a su intenso brillo.
Todos aquellos que quieran observarlo podrán intentar localizarlo
entre las constelaciones Leo,
Sextante e Hidra. Desde la página web transitforvenus.nl
ofrecen información más precisa y algunos consejos para que los
aficionados a la astronomía puedan localizar a Eros, siempre y
cuando la meteorología acompañe.
Su nombre, como el de todos los cuerpos celestes, fue elegido por
su descubridor. En primer lugar, cuando se notifica el hallazgo de
un asteroide, el cuerpo recibe un nombre provisional
un nombre provisional
formado por los cuatros dígitos del año en que se descubrió, una
primera letra que indica el mes y quincena en que se realizó la
observación (por ejemplo, 'A' corresponde a la primera quincena de
enero) y una segunda letra que indica el orden del descubrimiento en
dicho periodo ('D' significaría que se trata del cuarto
descubrimiento en esa quincena).
Tras estudiarse la órbita del objeto y validarse el hallazgo, se
le asigna un número (que no tiene que ver necesariamente con el
orden en que fue descubierto) y se permite al descubridor elegir un
nombre. En el caso de 433 Eros, el observador siguió la tradición de
seleccionar un nombre procedente de
la mitología griega, pero con el tiempo cada vez es más
frecuente con denominaciones más llamativas (por ejemplo, hay
asteroides con los nombres de los Beattles, Frank Sinatra, Elvis y
otras grandes estrellas de la música). Aun así, su nombre sí tiene
una peculiaridad: Eros fue el primer asteroide con nombre masculino.
Antes de él, todos habían recibido nombres femeninos.