Madrid, 8 ene (EFE).- Cuatro nuevos radares de tramo en los
túneles de Guadarrama (Madrid), Sartego (A Coruña), Despeñaperros
(Jaén) y la circunvalación de Zaragoza comienzan esta semana (a
partir del lunes 9) a multar a los vehículos que superen la
velocidad máxima permitida, según fuentes de la Dirección General de
Tráfico (DGT).
En Madrid, el nuevo radar está ubicado en el túnel III de
Guadarrama, en la Autopista del Noroeste AP-6 sentido a la capital,
en un tramo de 8 kilómetros y con velocidad limitada a 100
kilómetros por hora.
El radar de A Coruña está instalado en Fene, en el túnel do
Sartego de la Autopista del Atlántico AP-9 en sentido Ferrol, en un
tramo controlado de 1.231 metros, donde la velocidad máxima es de 90
kilómetros por hora.
En la A-4, carretera de Andalucía, el nuevo radar está localizado
en Despeñaperros (Jaén), en un tramo controlado de 3.130 metros, en
la zona de los túneles, entre los puntos kilométricos 245 y 249,
dirección Madrid.
En la circunvalación de Zaragoza, Z-40, el radar de tramo está
situado entre los puntos kilométricos 26,600 y 29,700, en un
recorrido a cielo abierto de algo más de 3 kilómetros, con una
velocidad limitada a 120 kilómetros por hora.
Los radares de tramo controlan la velocidad media de los
vehículos que circulan en un determinado recorrido de vía.
Su objetivo principal, según la DGT, es regular la velocidad en
aquellos tramos de carretera en que la seguridad está más
comprometida, como son los túneles, viaductos o circunvalaciones de
ciudades, con alta densidad de vehículos.Ya están en
funcionamiento desde diciembre de 2010 dos radares de este tipo: en
el túnel II de Guadarrama sentido A Coruña y en el túnel de Torrox
(Málaga), en la Autopista del Mediterráneo, A-7, en sentido
Barcelona.
Estos dispositivos cuentan con dos cámaras instaladas al comienzo
y al final del tramo, capaces de registrar con gran precisión tanto
la matrícula como la hora exacta de paso del vehículo.
Con una sencilla operación matemática, el radar calcula la
velocidad media mantenida por el vehículo en cuestión y, si es
superior a la fijada en el tramo, fotografía al infractor y remite
la imagen por fibra óptica al centro de gestión de multas de tráfico
de León.
De nada sirve cambiarse de carril o frenar justo antes de la
cámara instalada al final del tramo controlado, ya que el
dispositivo calcula la velocidad media, y no a la que se circula en
ese momento.