BRUSELAS (Reuters) - Los Gobiernos de la Unión Europea acordaron
el lunes una prohibición inmediata de todos los nuevos contratos
para importar, adquirir o transportar el crudo y los productos del
petróleo de Irán, cerrando la principal fuente de ingresos
extranjeros del país para presionarle en la disputa por su programa
nuclear.
Sin embargo, para proteger la economía europea en medio de la
debilitante crisis de deuda, los Gobiernos pactaron un embargo en
etapas, dando a los países con contratos existentes con Irán hasta
el 1 de julio de 2012 para terminar con esos acuerdos.
En una reunión de ministros de Exteriores en Bruselas, los
Gobiernos de la UE también acordaron congelar los activos del banco
central iraní y prohibir todo el comercio en oro y otros metales
preciosos con el organismo y otras entidades públicas, dijeron
funcionarios del bloque.
Las potencias occidentales esperan que la amplia red de
sanciones, que coloca a la UE más en línea con la política
estadounidense, fuerce a Irán a dar marcha atrás o a detener su
trabajo nuclear, que Europa y Washington sospechan pretende
desarrollar armas.
Irán sostiene que está enriqueciendo uranio con fines
exclusivamente pacíficos.
La jefa de Política Exterior de la UE, Catherine Ashton, que
representa a Occidente en las negociaciones por el programa nuclear,
dijo que quiere que las sanciones financieras convenzan a Teherán de
retomar el diálogo.
"Quiero que la presión de estas sanciones conduzca a
negociaciones", indicó a periodistas antes de la reunión de los
ministros.
"Quiero que Irán regrese a la mesa y retome todas las ideas que
dejamos en la mesa (...) el año pasado (...) o proponga ideas
propias", agregó.
Teherán afirma que su programa nuclear es necesario para cumplir
con su creciente demanda de energía, pero el Organismo Internacional
de Energía Atómica (OIEA) dijo el año pasado que tenía indicios de
que Irán había trabajado en el diseño de un arma nuclear.
Las sanciones de la UE se producen después de nuevas medidas
financieras convertidas en ley por el presidente de Estados Unidos,
Barack Obama, en la víspera de Año Nuevo, y apuntarán principalmente
al sector petrolero, que supone en torno al 90 por ciento de las
exportaciones iraníes a la UE.
La UE es el segundo mayor comprador de petróleo de Irán, después
de China.
PASOS MEDIDOS
Las consideraciones económicas tuvieron un peso importante en las
deliberaciones sobre el embargo debido a que algunos Estados de la
UE dependen mucho del crudo iraní. Grecia, por ejemplo, que está en
el corazón de la crisis de la deuda, tendrá que encontrar ahora
fuentes alternativas.
Los diplomáticos volverán a tratar el tema antes de mayo, según
funcionarios, para evaluar si las sanciones son efectivas y si los
Estados de la UE tienen éxito en hallar suficiente petróleo de otras
fuentes.
Arabia Saudí, Kuwait y otros países petroleros del Golfo tienen
previsto aumentar su producción de crudo para contrarrestar la
pérdida de acceso a las exportaciones iraníes.
"Va a haber una revisión del embargo antes de mayo", indicó un
funcionario de la UE. La evaluación podría afectar la fecha en que
comenzaría a regir el veto total, dijeron diplomáticos.
Grecia, que depende de la ayuda financiera de la UE y el Fondo
Monetario Internacional para mantenerse a flote, recibe casi un
cuarto de sus importaciones de petróleo desde Irán bajo condiciones
de pago preferenciales.
"La situación financiera de Grecia en este momento no es la más
brillante y con razón nos están pidiendo que les ayudemos a hallar
una solución", dijo el viernes un alto cargo de la UE a periodistas.
Como una parte importante de las compras de petróleo iraní hechas
por la UE son bajo contratos a largo plazo, el período de gracia
será un factor importante en la eficacia de las medidas del bloque.
El esfuerzo sin precedentes para sacar del mercado internacional
a los 2,6 millones de barriles de petróleo diarios de Irán ha
mantenido elevados los precios mundiales del crudo, ha hecho caer a
la moneda iraní y ha provocado un alza de los costes de los
productos básicos para los iraníes.