La hospitalización de Demi Moore el lunes convirtió a la actriz
en la noticia del día. Pero ha conseguido sorprender más aún cuando
se ha sabido que la sustancia de la que abusó fue gas de la risa
(óxido nitroso).
El cansancio acumulado
y su extrema delgadez le provocaron un ataque epiléptico e hizo que
perdiera el conocimiento.
La fiesta que organizó
Demi el lunes por la noche prometía ser divertida. El plan incluía
gas de la risa, pero fue
el ingrediente que causó la llamada a emergencias.
La actriz perdió el conocimiento y, aunque trataron de
reanimarla durante media
hora, los servicios sanitarios vieron obligatoria su
hospitalización.
La representante de la actriz publicó un comunicado el martes que
explicaba la situación de la actriz: "Debido a las tensiones de su
vida en este momento, Demi ha elegido buscar ayuda profesional para
tratar su agotamiento y mejorar su salud en general".
Si su extrema delgadez ya había provocado que saltaran las
alarmas en sus últimas apariciones,
los cuidados que está recibiendo la actriz confirman que su estado
de salud era grave.
Así, los médicos que la atendieron decidieron tratarla también
por anorexia.
Consecuencias de la separación
Demi Moore ha descuidado su salud a raíz de su separación de
Ashton Kutcher. Su matrimonio con el actor de
Dos hombres y medio
se acabó el pasado noviembre porque Ashton le fue
infiel con la actriz de 22
años Sara Leal.
Parece que la actriz no consigue superar su separación. Aún así
tiene la suerte de que su hija
Rumer Willis, de 23 años, no se separa de ella.
Con Rumer se ha ido de fiesta, ha
coqueteado con sus amigos
y ha conseguido llegar a avergonzarla.
Pero
a la hora de la verdad ha sido su hija quien ha
respondido por ella.
Mientras tanto, Ashton se encuentra en Brasil de vacaciones. La
cadena TMZ' ha conseguido preguntarle sobre el estado de
salud de su ex mujer y el
actor no ha querido hacer de declaraciones al respecto.
Según
Hollywoodlife, Rumer Willis trató de contactar con
Ahston para informarle de la
preocupante situación que está viviendo su madre, pero el
actor, que ha colgado en Twitter fotografías de sus
divertidas vacaciones en Brasil
decidió no cogerle el teléfono.